Historias de Washington: Los Obama y yo (sin los Obama)

Martes, junio 2, 2009 13:44
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El desierto, versión ciudad

El desierto, versión ciudad

Cuando en Geografía Humana estudiábamos (bueno, entre partida y partida de guiñote en el bar de la facultad de al lado) lo que era la distribución urbana en Estados Unidos, yo era incapaz de hacerme a la idea. Me sorprendía pensar en los centros de las ciudades vacíos porque sólo tienen oficinas y tiendas. En Europa, en la mayoría de Europa, el centro es el núcleo histórico y por tanto, en mayor o menor grado de degradación, el punto histórico-artístico-vital más importante de las ciudades. Washington es el paradigma de lo contrario. Su Downtown es un desierto, sin paliativos, entre el viernes tarde y el lunes por la mañana y entre las horas que van desde las 6 de la tarde hasta las 9 de la mañana.

El centro del centro del mundo, resulta ser, bien de veras, el agujero del donut en horario no de oficina. Pero es el centro del mundo.

El centro del mundo mundial

El centro del mundo mundial

El Capitolio

El Capitolio

Y por ello, y porque los Obama están dentro de la Casa Blanca, los alrededores de la casa se convierten en un clamor constante. Hay quien se sienta delante desde hace 20 años, quien protesta por la última actualidad o quien decide rezar por la unión de los inmigrantes y la paz mundial.

Desde los 80 lleva esta señora aquí contra la energía nuclear

Desde los 80 lleva esta señora aquí contra la energía nuclear

Por la libertad en Birmania

Por la libertad en Birmania

Para que veáis que había más gente

Para que veáis que había más gente

Predicando la paz mundial

Predicando la paz mundial

Ojo al vídeo, que demuestra, entre otras cosas, que una activa puesta en escena, a veces no es suficiente para motivar al público, y sino, miremos a este buen señor que en pleno éxtasis del preacher se dedicaba a sestear al solecito de Washington.

A este señor no le gustaba el sermón

A este señor no le gustaba el sermón

La protesta más emotiva del día, por cierto, y, por supuesto, es una visión parcial de una visita parcial, era la de las llamadas “Madres de la plaza de Tiananmen“. Estos días se conmemora el 20 aniversario de la matanza de Tian Anmen, cuando el regimen comunista chino aplastó sin miramientos una revuelta estudiantil sin precedentes en la República Popular. Frente a la Casa Blanca, varias asociaciones de chinos, incluida “Madres de Tian Anmen“, realizaron una vigilia con velas nocturna, un concierto de música tradicional e instalaron una exposición fotográfica con la secuencia de los hechos. Ponía los pelos de punta comprobar la alegría de las primeras horas y la tragedia de las últimas. Ponía los pelos de punta como madres, estudiantes, campesinos, obreros, soldados chinos se enfrentaban a un gobierno omnipotente y eran castigados brutalmente por ello. He rescatado tres fotos, pero la exposición era mucho más elocuente.

Madre y su hijo en Tian Anmen

Madre y su hijo en Tian Anmen

Exposición Tian Anmen

Exposición Tian Anmen

Broadcast de campaña en Tian Anmen (año 89)

Broadcast de campaña en Tian Anmen (año 89)

Además, del centro vacío, Washington ofrece su Mall, el National Mall, le llaman. Una inmensa pradera que se extiende de este a oeste y que agrupa todos los memoriales habidos y por haber a la historia americana. Washington, Lincoln, Vietnam, Corea, 1ª y 2ª Guerras Mundiales, Kennedy…todos tienen su rinconcito en esta pradera que va desde el Potomac hasta el Capitolio y en cuyo centro hay un obelisco al que se puede subir. Dado que es el memorial de George Washington, no me resisto a imaginar qué parte del cuerpo del presidente de dientes de madera (Trivial dixit) quiere representar.

Admirando Lincoln

Admirando Lincoln

Monumento a Washington y Capitolio

Monumento a Washington y Capitolio

Pero el rey absoluto en esta ciudad es el 44º presidente de los Estados Unidos de América, Barack Hussein Obama. Esto no siempre ha sido así, desde luego, y  sólo a partir de noviembre de 2008 los Obama han conquistado el espacio de la imaginería en la ciudad. Camisetas, postales, gorros, chapas, jarras, muñecos…miles de objetos de merchandising solo para la familia Obama, Barack y señora. Tiendas enormes están dedicadas exclusivamente a productos relacionados con el matrimonio que ahora rige los destinos del mundo (o al menos creen que los rigen).

Obama Superstar

Obama Superstar

Obama Superstar

Obama Superstar

Tiene Washington más cosas, claro. Tiene una línea de museos envidiable en el propio Mall, donde la Smithsonian guarda un poco de todo. Por no agobiar he colgado las fotos en facebook. Mejor dicho, tiene dos museos de arte, bastante potables, y unos cuantos museos tipo powerpoint de esos que te mandan, con sus aviones, sus stands patrocinados y su visión americanocentrista del mundo.

Tiene Washington también una zona cultural importante (aunque limitada) en Dupont Circle y Adams Morgan, recomendables, sobre todo la última por su mezcla de rebeldía, Etiopía y latinía.

Y por último, pero no menos importante, tiene un espectacular Museo del Holocausto que es visita obligada. Entre otras cosas, propone encuentros semanales con supervivientes, pero además, tiene una línea didáctica espectacular que no ahorra críticas a los propios judíos, a los europeos y a los norteamericanos. Realmente recomendable. Coincidió además, que esta visita la hice justo antes de bajar hacia el aeropuerto y acompañado de Jonatan, un chaval que conocí en el hostel, mexicano, pero residente en San Luis, Missouri. Pertenece a una organización que agrupa a colectivos de inmigrantes latinoamericanos de todo los EEUU para luchar por sus derechos. Su visión de los Estados Unidos como inmigrante de éxito (porque su familia lo es) me pareció interesante, más allá de la victimización y con una perspectiva amplia. Pero eso, amigos, será cosa de otro post (o no, y lo dejaremos para unas cervezas, ya Ambar).

Historias de Philadelphia: Entre amish e independentistas

Lunes, junio 1, 2009 14:17
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La ciudad del amor

La ciudad del amor

Filadelfia (o Philadelphia o Philly) es la ciudad del amor. Con esa intención fue fundada por un tal William Penn que dió nombre a un río (el Penn) y a un estado Pennsilvania. Penn quería que esta ciudad fuera una ciudad donde la tolerancia religiosa fuese la norma fundamental y le dio el nombre de Ciudad del Amor Fraternal (del griego Philos, Philadelphia, vamos).

Esto, que ocurría a final del siglo XVII no fue obstáculo para que Filadelfia se convirtiera en uno de los centros activos del independentismo americano, lugar de decenas de batallas y punto central de la independencia de los primeros Estados Unidos. Lo cual viene a indicar dos cosas, una que el independentismo no está reñido con el amor fraterno y dos, que por muchos planes que te propongas, al final siempre pasa lo que tiene que pasar.

Aquí se firmó la independencia de Estados Unidos

Aquí se firmó la independencia de Estados Unidos

No se ve mucho, pero esa es la campana de la libertad

No se ve mucho, pero esa es la campana de la libertad

City Hall de Philadelphia, a lo lejos

City Hall de Philadelphia, a lo lejos

City Hall de Philadelphia, a lo lejos, de noche

City Hall de Philadelphia, a lo lejos, de noche

Fruto de esa tolerancia religiosa primigenia es el mercado de Reading, uno de los más famosos de Estados Unidos y donde doy fe que se come de lujo. ¿Por qué digo lo de la libertad religiosa? Porque ese mercado, en origen, servía para que las diferentes comunidades religiosas de Pennsilvania se reunieran para compartir y comerciar con su producción artesanal y agrícola. La libertad religiosa hizo que se asentaran en esta zona amish, cuáqueros, metodistas, judíos, católicos y toda clase de núcleos religiosos. Todavía hoy hay una masiva presencia de productos amish en el mercado y se les ve llegar con sus carros de caballos y sus trajes del siglo XVII.

El famoso mercado de Philly

El famoso mercado de Philly

Masones al aire

Masones al aire

Filadelfia es además conocida por dos productos, dígamos que, alimenticios. El donut y el cheesesteak. Sí, amigos, el donut se inventó en esta ciudad. Alguna mente privilegiada decidió hacerle un agujero a un bollo y cubrirlo de azúcar y otras cosas y convertir una rosquilla normal en una rosquilla excepcional. No comí donuts, pero sí que probé el cheesesteak, el bocata tradicional de la zona. Ternera a la plancha hecha trocitos, salteada con queso y cebolla y la salsa que quieras (y más queso), en pan de perrito caliente. Está bueno, no lo dudes, pero llena y mucho.

El bocata favorito de Philadelphia

El bocata favorito de Philadelphia

La vida nocturna en Filadelfia es bastante animada y conocida. Hay varias universidades y tiene una de las calles de bares más concurrida de Estados Unidos, South st. que además, está adornada con murales de varios estilos.

South Street

South Street

South Street

South Street

En fin, que esto es Filadelfia, pero desde luego, el descubrimiento de esta ciudad de más de un millón de habitantes no fue nada comparado con el descubrimiento de esta pareja.

Josephine y Daniel en el mercado

Josephine y Daniel en el mercado

Ellos son Daniel y Josephine. Josephine venía a dar un concierto de piano a la ciudad y Daniel me abordó en la estación de autobús de Nueva York al ver la bandera de Aragón en mi maleta: “Ets català?”. Tras las aclaraciones de rigor, soy aragonés, bla bla, pasado compartido, bla bla, Daniel me explica en un perfecto castellano y un más que correcto catalán que estudia un master de lenguas hispánicas y que ha pasado un mes viviendo en Logroño. Después me pregunta si hablo aragonés y a partir de ahí la conversación se prolongó durante todo el viaje en autobús y todo el día y parte de la noche ya en Filadelfia. Daniel y Josephine hicieron de la escala en Filadelfia un día especial, compartimos risas, bromas, ideas, y debatimos sobre identidad, lengua y política. En la ciudad de la independencia y de la tolerancia, que no es poco.

Historias de Nueva York: Primeras impresiones

Jueves, mayo 21, 2009 15:49
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Nunca imaginé que mi primer viaje a América sería a los Estados Unidos. Por afinidades afectivas siempre me vi en México, en Cuba, en Argentina, en Nicaragua, en Colombia. Pero al final, culpa de un virus pequeño y de una gran alarma injustificada, me veo cogiendo el vuelo para Nueva York desde Madrid. Seis controles después llego al JFK. Aviso a navegantes (especialmente españoles). Aunque se rellene por internet, hay que volver a rellenar en el avión la hoja verde que sois muy dados a no hacer caso a lo que dicen las azafatas y luego se montan unas filas que para qué en la aduana.

El caso es que ya estoy aquí, en casa de Lola Planells, que es pintora y tía de una amiga mía, y que en su salón tiene cosas como esta, de una exposición que hizo sobre el metro de Nueva York. Amés, em parla en un català apitxat, molt de Castellò, i molt especial.

El metro de Nueva York. Lola Planells

El metro de Nueva York. Lola Planells

Tengo mi habitación, mi mosquitera y mi ventana que da a la típica escalera de película, esa por la que siempre suben los malos y bajan los polis o viceversa. De incendios, les llaman, pero para mí que las hicieron sólo para las persecuciones.

miventanamosquitera

Mi ventana con mosquitera y escalera de incendios

¿Y qué tal Nueva York? Podría hacer varias confesiones:

  1. En un día me he enamorado de la ciudad
  2. Como soy un alparzero me pegaría el rato haciendo fotos a la gente
  3. No es tan caótica como dicen, más bien al contrario, al menos Manhattan.
  4. Me he enamorado unas 2500 veces.
  5. He tenido que apartar la vista otras 2500 veces.
Imágenes de Nueva York

Imágenes de Nueva York

Esta es la estaciónd de metro de Astoria Boulevard, mi centro de operaciones. Una imagen típica, metro elevado, coches grandes, cartelería estridente. This is América. Desde aquí hago mis excursiones por la ciudad. Con la vista puesta en lo típico y tópico, pero también en lo atípico. La ciudad tiene rascacielos, claro, pero lo importante es la gente. Los neoyorkinos son bordes, activos, atareados, prepotentes en su propia inseguridad, orgullosos de ser neoyorkinos y aunque no te miren a la cara a la primera, curiosos y acogedores.

Chase Manhattan Plaza

Chase Manhattan Plaza

Debajo y dentro de los rascacielos hay gente. Gente que patina, va en bici, en coche, en limo, en bus y en metro. Gente de todos los colores. El teléfono de atención del ayuntamiento de NY está en 170 idiomas y la cartelería oficial suele ser bilingüe en inglés y castellano, aunque a veces esté traducida por google, claro. Hay más porcentaje de población negra que en la media de EEUU y más porcentaje de población judía también. Esto no es Tel Aviv, pero no es extraño ver judíos ortodoxos con tirabuzones, pero tampoco es la India y ves sijs, mujeres con velo, hombres con barba, rastafaris, latinos pandilleros y de traje, policías con rastas y tatuajes. Aunque hay barrios claramente “étnicos”, como Chinatown o Little Italy, o la zona de Queens donde duermo, que la mayoría son griegos, el mestizaje es una seña de identidad de Nueva York. Hay de todo, claro, porque también ves muchos grupos monocolores, y, desde luego, la mayoría de los trabajos de limpieza y servicio los hacen latinos y negros.

Mis ojos curiosos son provocadores en Nueva York. La gente no mira directamente en principio, por la calle. Luego sí, son curiosos, como todos, pero cada uno va a lo suyo. Tampoco es raro que un extraño te hable. No un chalado, como estamos acostumbrados. El ejecutivo que tienes al lado, o la mujer que va con el carrito, te señalan algo que han visto o comentan el calor que hace. Pero no se puede mirar directamente a la cara de nadie. O al menos, hay que hacerlo disimuladamente, cosa que se adquiere con la práctica (y yo no la tengo).

Vivir el aire mestizo de la ciudad requiere un poco de esfuerzo de alguien como yo. Tratar con normalidad el traje distinto o los vestidos estrafalarios cuesta porque entran ganas de sacar la cámara a cada momento. Europa es mucho más uniforme, incluso Londres y no te llama la atención algo a cada momento.

B&H

B&H

Esta tienda, por ejemplo, es B&H, el mayor almacén de electrónica, video, foto y sonido que he visto nunca. Todo es enorme, tienen de todo, colocan lo que compras en unos rieles que lo llevan a caja donde pagas todo a la vez. Tienen consigna y puedes probar las cámaras, por ejemplo. Pero…al margen de la tecnología, sorprende que la mayoría de los dependientes sean judíos ortodoxos, con sus tirabuzones y todos con su kipá. Claro, que enseguida te acostumbras, si vuelves la vista y comienzas a ver cámaras espectaculares o ese accesorio para el portátil que no había forma de encontrar. Pero es llamativo. Aqui, por ejemplo no podría pedir trabajo. No basta con estar circuncidado, que hay que hacer acto de fe, y eso, como que no. Pero será por ofertas laborales.

¿Quieres ser del FBI?

¿Quieres ser del FBI?

La policía de Nueva York, el ejército, la Marina, el FBI, los guardacostas. Todos quieren que te alistes. Apelan a la aventura, a la seguridad, a la protección, a la emoción, al patriotismo…pero si tienes lo que hay que tener, como dice el cartel, podrás encontrar tu trabajo en algún cuerpo armado. Porque la tele, aquí tiene lo que tiene.

Buscando la señal

Buscando la señal

Eso es una emisora de ondas buscando la señal para emitir algo en directo. Creo que era una manifestación a favor de la sanidad pública, pero no me paré. La antena más larga del mundo para salvar rascacielos y llevar la señal a la tele que sea. Antenas largas y presupuestos pequeños, porque aquí ya aplican lo que aplican otras teles en Europa de que no hay que llevar cámara y redactor, con el cámara sobra.

Cámara al hombro micrófono en mano

Cámara al hombro micrófono en mano

Hago demagogia, claro, porque luego, con la batería de la cámara ya gastada, vi a un equipo entrevistando a una persona en el SoHo. Redactor, sonidista con peluche, cámara y productor. Como en Aragón Televisión (¿o no?). El caso es que esto es el primer Nueva York que veo. Un Nueva York a vuelapluma, como quien dice, o a vuela cámara. Un Nueva York que me está encantando y del que iré desgranando más cosillas. Un Nueva York que por azar, como tiene que ser, me dejó descubrir esta placa.

Telsa murió aquí

Tesla murió aquí

Aquí murió Nikola Tesla un genio, inventor y casi profeta, que abrió la mente sobre los usos de la energía eléctrica y que se enfrentó con Edison. Exploró los límites de la energía eléctrica que consiguió incluso enviar sin cable. En el avión, viniendo a Nueva York, acabé de leer el Palacio de la Luna, de Paul Auster. Uno de los protagonistas lo conoció y relata la historia de los recorridos de Tesla por los pueblos, su enfrentamiento con Edison y su muerte en la indigencia. Yo, que me imagino la vida como una continua espiral de coincidencias y casualidades, ayer, mientras miraba el Empire State Building a lo lejos, giré la vista a al izquierda y vi la placa de Tesla. “Caramba, que coincidencia”. Tesla vino conmigo en el avión y justo me he ido a parar bajo la placa que recuerda su muerte. ¿Es o no es una buena impresión?

Soy espiral, y mis raíces crecen, y el desierto vive a mi alrededor

Viernes, septiembre 28, 2007 20:29
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Somos espiral. Somos planta. Somos red. Somos raíz aquí y allá. Somos lo que somos. Caminamos en círculos porque es el camino natural. Porque si la historia es pendular, el ser humano es circular. Y en los círculos nada tiene principio ni fin, hasta que se desvanecen. Y en los círculos, las tangentes de los otros círculos son puntos sin dimensión, y por tanto, puntos infinitos a la vez. Somos tangenciales con los otros círculos. Para siempre.

Por eso los desiertos, infinitos puntos sin dimensión que se juntan y arremolinan con el viento, nos atraen tanto. La magia de lo desconocido que es lo más conocido. Por eso cruzar desiertos a mí, a este círculo, a esta espiral que soy yo, me parece uno de los ejercicios más arriesgados del mundo. Porque me atrae, porque me desconcierta, porque me descoloca. Pasarán los años y seguirá pasándome. Antes lo hacía de allá aquí. Ahora lo hago de aquí a allá. Sigo queriendo tener las raíces en los dos sitios. Mis raíces se buscan, en círculos, hacia el mar y la montaña. Entre el Mediterráneo y el Ebro. Por debajo del desierto, infinita espiral de arena y soledad. Por encima la mente, que encuentra otras mentes. Que encuentra otros cuerpos, otras caricias, otras manos. Que encuentra otras lenguas que, será por resonancias pasadas, también son la mía. Ojos, sonrisas, cachirulos en castell y bombos en cabalgatas.

Y como soy espiral no podía dejar de pasar por los mismos sitios por los que ya he pasado. En un nuevo punto. Una nueva tangente, pero en el mismo sitio. Mismas sensaciones. Mismo infinito espíritu de aprender. Misma curiosidad. Mismo temblor. Misma mirada. En diferente punto. Tan diferente que no es ni parecido. Aún siendo lo mismo. Y en estas llegó el comandante y mandó parar. Mi comandante. La espiral gris que tengo entre los ojos y la nuca y que mandó parar. De una forma tan expeditiva que esta vez dije que no. Así que aquí sigo. Volviendo a volver. Vuelvo a volver. Volvería a volver. Ahora aquí sigue habiendo desierto en los ojos. Ahora aquí sigue habiendo mar y montaña. Ahora sigo durmiendo la siesta girando sin parar. Mientras mi cabeza vuela mi cuerpo aterriza. Cuando mi cabeza aterriza es mi cuerpo el que vuela. Y todo tiene sentido sin tenerlo. Porque soy espiral. Porque soy círculo. Porque quiero otros círculos. Porque en el fondo, lo que quiero, es lo que siempre quise. Desde pequeño. Y que tuve durante un tiempo, cuatro años, concretamente. Las raíces todavía me lo impiden.  Pero mis raíces están creciendo con fuerza. Se van sin querer hacia el este. O no. Quiero ser tan espiral que pueda tener raíces en todos los sitios en los que, alguna vez, fui feliz.

…..

Y aunque no tiene nada que ver, pero me apetece contarlo, explicarlo, decirlo, gritarlo y alucinarlo…La estación de Miraflores no estará para 2008 . Nada cambia en esta jodida ciudad. En junio dijeron que ya habían empezado las obras, y todavía ni están expropiados los terrenos. Ya me parecía a mí que no había máquinas trabajando. Pensé que quizás en el subsuelo. Otra promesa que se lleva el cierzo, ante los aplausos embobados de los amigos del desarrollismo. También lo prometieron, también. Pero una vez más, mentían.

Berlín, la ciudad que nunca duerme ( y II)

Sábado, marzo 10, 2007 13:37
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Viajando en el transporte público berlinés (todos con su cerveza y revisores disfrazados) puedes viajar desde el altar de Pérgamo hasta la Puerta de Brandenburgo. No puedes entrar a la Biblioteca sede de los ángeles del CIelo de Berlín. Pero puedes pasear rodeado de fantasmas.

 


 

Berlín deja la sensación de un inmenso vacío también. Existen huecos en la ciudad. De gentes y también de lugares. Entre espacio y espacio se amontonan regulares, lineales, zonas y zonas residenciales, sin comercios, sin bares. Herencia del este que fue y que algunos añoran (Östalgie, le llaman). Puedes andar horas simplemente viendo portales de casas. Pero sin dejar de ver el pirulí de la televisión. CUentan que los dirigentes de la Alemania del Este asistieron horrorizados al estreno de la torre más alta de Berlín cuando vieron que la sombra que proyectaba sobre la Alexander Platz era una cruz. En la atea RDA. Hoy conviven iglesias de todos los pelajes, sinagogas y mezquitas. Algunos de estos templos fuertemente vigilados. Por lo que pueda pasar.

 

 

Ciudad de cultura. De culturas. Turca, judía, alemana, mestiza. Se lee, se ven exposiciones, se oye música. EN Berlín no hay horas para la cultura. A todas horas puedes acudir a algún evento. Y si no, mientras los demás se columpian al lado del mercadillo siempre puedes leer.

 

 

Y si no siempre queda el placer de una buena conversación, de una cerveza, de una foto, de una mano. Y una estación. Siempre la última estación. En viaje a alguna parte. “First we take Manhatan, after we take Berlin”. Y después…otro lugar. EN ruta siempre. O no. Sedentario con el mapa en la mano. EL viento que empuja, y el mundo que llama. Aunque sea a pequeños bocados. Desde Bogotá a Madrid, desde Managua a Berlín. Desde Tallin a Santiago de Chile. Desde Dakar a Reikiavik, de Canberra a Moscú. Y si no, al tiempo. Que también hay país. Y debajo un vídeo-presentación de fotografías y música (Y qué música…Ojo. Radical Face. Al loro)

 

 

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Hace un año: Sólo hacía maletas

Hace dos años: Aún se sigue esperando

Hace tres años: Trasvase de peperos a Murcia

 

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Berlín, la ciudad que nunca duerme (I)

Viernes, marzo 9, 2007 11:49
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Recién llegado del centro espiritual de Europa. Todavía incrédulo ante la que quieren montar algunos . Con la esperanza de que el Sinn Feinn obtenga unos buenos resultados en la Irlanda ocupada y consigan un gobierno que aliente una paz de 35.000 muertos. (Actualizaciones en Sinn Feinn News). Con la cabeza puesta todavía en una semana de relax, de no entender las conversaciones que surgían a nuestro lado, y de pensar que todo lo que una vez estuvo roto, puede volver a construirse.

 

Así es Berlín. Con una profunda cicatriz, casi insalvable, por donde pasó el muro. Dividió a alemanes, de alemanes. Y dividió dos modelos económicos y políticos. La grieta todavía existe, quizás menos marcada. Ya no es visible, pero si percibible. Hoy Berlín se mueve en todas las direcciones. Pero todavía hay quien “va a Berlín” desde el propio Berlín, o va al “Oeste” desde el “Este”. Berlín es una ciudad masacrada. Fue el centro de un regimen criminal que sufrió las consecuencias de ello. Vaciada de unos pobladores dinámicos y emprendedores, los judíos, y después bombardeada y destruida. Partida. Ocupada. Saqueada. Violada. Y hoy, nuevamente en pie. A la izquierda, lo que queda de la Iglesia del Memorial del Kaiser Guillermo, símbolo del Berlín derruido, y a la derecha, el Reichstag, donde una vez ondeó una bandera soviética, quizás portada por el primer tanque ruso que llegó a Berlín en mayo del 45 y que hoy está en la avenida 17 de junio.

 

Porque en Berlín son capaces de borrar los escudos de los edificios (izda) pero no tienen miedo a mostrar lo que fueron, para que no se repita. Existe una sutil diferencia que en Aragón y en España no son algunos capaces de ver. Mostrar no es legitimar sino enseñar. En cambio exhibir es legitimar y enaltecer. En el centro y a la derecha, una de las imágenes de lo que llaman “Topografía del terror”. Una exposición en el lugar que fue sede central de la Gestapo. Curiosamente, en todo Berlín casi no hay imágenes de Hitler, ni en las exposiciones, ni en el Museo Judío (dcha).
 
 
Pero Berlín es también, además de historia, modernidad. Postdammer Platz es un ejemplo de reconstrucción urbana (izda). Como también el eficaz sistema de transporte urbano. En Berlín una gran parte de la población va “culturalmente” en bicicleta. Pero existe una red de tranvías (ojo, tranvías), metro, cercanías, y media distancia y autobuses. En todos se permite la subida de la bici, y por tanto, todo el mundo puede desplazarse con ella a cualquier punto. Es una ciudad con tres veces más habitantes que Zaragoza y sin embargo, no vimos ni un sólo atasco en 7 días. Propongo comprar unos billetes de avión a los próceres del ayuntamiento de mañoland para que visiten Berlín. Quizás así sepan como se hace una ciudad enorme, pero sostenible, vivible, y sin atascos. Aunque igual ya fueron, porque vimos estos sospechosos carteles. (dcha)
 
El caso es que es una ciudad fascinante. Pero seguiremos mañana. Y así no hablo de la manifestación. Para qué, si ya sabemos lo que va a haber. Es decir, más de 1.000 millones de personas por un lado y banderas franquistas por el otro. Más fotos aquí …y un vídeo del Memorial del Holocausto de noche….aquí debajo.
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Sobre la cincomarzada que ya pasó otros años: En 2005 una quedada bloguera, en 2006 un post sobre un post de Antón Castro y una carta que escribí y que ayer me volvieron a enseñar. Estaba ilusionado. ¿Y ahora?. En 2004, Zincomarzada color arcoiris

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Las tramas de la vida (cap. 12.234)

Lunes, diciembre 4, 2006 8:41
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La trama de la vida tiene nudos y desenlaces imprevisibles. La trama de la vida crea hilos invisibles que tejen vidas y personas. Un rostro aquí que es igual que allá. Una corrupción aquí que es igual que allá. Un edificio aquí que entra por una puerta de allá. En esa trama compleja, diferente e igual a la vez nos movemos. Entre hilo e hilo, nudo y nudo, trama y trama, vamos entretejiendo nuestras pequeñas redes. Redes sociales, y personales. Con o sin internet. Claro que la tecnología nos facilita las cosas. El sms, la llamada, el mail, los 0 y los 1 que llegan en rescate de las relaciones entreperdidas. Entre las tramas, los proyectos. Entre los proyectos, el tiempo. Entre el tiempo, el mundo. Y en el mundo, de nuevo las caras, manos, edificios, bares, lugares, revistas, libros, personas, mundos, más mundos. Miles de mundos y todos en éste que decía aquel. En semana de acueducto que no lo es. En semana de retorno, que tampoco lo es. Y allá a mi frente, Estambul.

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Por cierto, respecto a la lotería de ERC-Maresme . El país vecino de Cataluña es, o bien Francia, o bien Aragón. No se donde leches compran la lotería.

Vale, vale, bambino , por cierto, respecto a la  lotería de ERC-Maresme . ¿Cual es el país vecino de Cataluña? Por el este, será Aragón, por el sur, ¿Valencia?¿España?. Oye, que compren donde quieran la lotería.

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Hace un año: Huelga

Hace dos años: Pequeños encuentros sorprendentes. Aragón

De la semana pasada de hace uno y dos años, algunas cosas: Cruce de caminos, La gauche divine, Conciertos de música étnica

 

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