Refirme etico y economico a la Pantera Rossa

Viernes, mayo 28, 2010 12:51
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As amigas d’a libreria asociativa La Pantera Rossa son demanando refirmes economicos ta enantar o suyo proyeuto y o local suyo que estara en a carrera San Vicent de Paul, cantonada carrera Mayor. Tos convido a aduyar a iste proyeuto que esdebendra un nuevo foco cultural y social d’a ciudat. Asinas mos dicen ellas:

En os meses venientz un nuevo espacio de ciudadania ubrira as suyas puertas en Zaragoza. Dimpues d’un vivo proceso de debate, un ligallo de desperencias comunitarias en esfensa d’o comun presentamos en Zaragoza un proyeuto endrezado enta l’aizion cultural y compromeso con a economia social y solidaria.

A empresarialidat politica ye feita en torno a la libreria y a la botiga de comercio chusto que feran de proa t’o proyeuto. A reforma y esvielle de l’espacio, asinas como a enantada d’a libraria, que tendra bells puestos de triballo asalariatos, demana un refirme economico, parti d’o cualo ye cubierto por as presonas que prencipiamos o viache. Pero amenistamos mas colaboracion ta aconseguir a resta que s’amenista y a estabilidat en o prencipie. Ta ixo hemos creyato un sistema de donacions y tamien de prestamos presonals a travies d’achuste privau ta quedar difuera d’os sistemas d’a banca y financieras tradicionals y aduyarnos, asinas, a guaranziar a viabilidat d’o proyeuto.

Si quiers partecipar economicament, de maniera etica y solidaria con o viache d’a Pantera Rossa contauta con nusatros a travies d’o telefono 652823651 u por correyo eleutronico ta info@lapanterarossa.net.

La Pantera Rossa no monta un belén, pero sí un mercadillo

Sábado, diciembre 19, 2009 11:16
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Me llega desde La Pantera Rossa, la librería asociativa y por el momento, nómada.

No montamos un belén pero sí un mercadillo

Y no uno ¡sino dos! Del 19 al 24 de diciembre estaremos en el
K-Pintas, la galería y estudio artístico de la calle Doctor Palomar
19, junto a Marian Mojica con su ropa artesana y sus cosas de casa,
Rafa Sencillo con sus telas, vestidos y perfumes de la India,
Bichorraro con sus flores de fieltro, Noemí Calvo con sus cuadros y
calcetines, Viriato con sus vinilos y libros del rescate, y algún
invitado más, música, filmaciones… ¡Buena compañía garantizada!

Y del 2 al 5 de enero volveremos a la carga, ya en solitario, en el
Treziclo (c/Liñán 8): en la sala de abajo habilitaremos un espacio con
proyecciones, ambigú, café… y libros, ¡muchos libros! Os esperamos
para que vengáis a curiosear, a charlar, hacernos compañía y animaros
a regalar libros que no se ven en los escaparates.

Los horarios de los mercadillos los tenéis en el cartel adjunto y en
nuestra web www.lapanterarossa.net

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Impresiones de librería. César Vidal, la novela histórica y Serbia

Viernes, marzo 14, 2008 1:20
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He estado estos días rondando por las librerías de la ciudad. Siempre que entro a una, y más cuando entro a la Casa del Libro , evidentemente, recuerdo mis tiempos del chaleco verde. Es inevitable. Ya hace dos años que dejé de trabajar allí, pero todavía cuando entro miro el orden en que están los libros, me indigno con la publicidad de algunos libros, navego por las secciones en busca de libros mal colocados. La rutina de tres años. Tanto es así, que ahora que estoy por fin catalogando mis libros, ya que tengo memorizados códigos y secciones, la librería de mi casa es una mini Casa del Libro en clasificación. Y alguna cosa más. En fin, para qué memorizar otras clasificaciones. (Apunte: Impresionante el programa Alexandria , para Linux, a la hora de catalogar de manera sencilla una librería doméstica)

En mi última incursión de esta semana para elegir un libro para Romanços! apunté tres cosas en mi libreta. Para escribir este post. Tres sorpresas, o tres indignaciones, o tres reflexiones, o tres libros. Tres, en todo caso. Para no abarrotarme de sensaciones, que suele ser uno de los problemas cuando entro a una librería, y luego lo nota mi cuenta. Por ejemplo. Y mi espacio, por otro ejemplo. Pues tres, digo. Hoy, además, me apetece numerarlas.

  1. Yo soy historiador además de periodista. Desde pequeño siempre me gustó lo que llaman la novela histórica, y, siempre, hasta hace poco, era una de las secciones fijas cuando deambulaba por las estanterías de una librería. Aún así, siempre pensé que la novela histórica no deja de ser un género de nombre absurdo. Todos entendemos lo que quiere decir. Novela de época (la que sea) donde se mezcla hecho histórico con hecho ficcionado. Es decir, como casi todas las novelas. TOdas ocurren en un tiempo de la historia (pasada, presente y futura), y tienden a mezclar lugares imaginarios con lugares reales. Aún así, antes, cuando se hablaba de novela histórica se hablaba de Walter Scott , por ejemplo, de Mika Waltari …y después, más tarde, de Christian Jacq , o hasta de Noah Gordon , e incluso Jean M. Auel, Ken Follet o Ángeles de Irisarri . Cito autores sin orden ni concierto. Pero cito autores que establecían una época, investigaban, con mayor o menor fortuna, y colocaban a sus personajes en su contexto. Hoy, las estanterías de novela histórica están llenas de conspiraciones, sociedades secretas y enigmas seudomísticos. Basura copiada de basura. Pero que, además, tiene un peligro real. La diferencia entre ficción e historia no está fijada en el imaginario. Hoy, muchos neolectores aseguran conocer el misterio de la Magdalena, las claves de Leonardo, o la identidad de los miembros de una sociedad secreta. Después ya puedes ir con la historia…Ellos lo saben de la sección de “novela” “histórica”.
  2. César Vidal es uno de los principales detractores de la Ley de Memoria Histórica, la pacata ley que pretendía restablecer el honor y la memoria de los asesinados por el fascismo. Vidal lo hace desde su púlpito de la Cadena Cope, lo que no impide que, precisamente por el reavivado interés por la historia más reciente de España, César Vidal se dedique a escribir libros sobre la época con los que engordar. Su cuenta corriente, digo. El último es “Recuerdo 1936“. La ventaja que tiene Vidal sobre los historiadores (sí, sí, está licenciado…por una universidad americana que investiga Ovnis, concretamente), digo, que la ventaja que tiene, es que sus lectores acaban de descubrir los libros de historia. Por eso vende. Y vende, entre otras cosas, tesis franquistas, libros con títulos de libros de 1950 (como Paracuellos-Katyn), etc. Y por eso, se permite el lujo de sugerir en el autoprólogo de su libro que “Recuerdo 1936” es uno de los primeros libros sobre memoria oral de la Guerra Civil. TIene suerte, porque sus lectores no leerás los libros de memoria oral que se están publicando al amparo, por ejemplo de las Diputaciones provinciales, que, como todo el mundo sabe, son un nido de rojos. Como los demás historiadores, también rojos. Ni siquiera que Ronald Fraser escribió un tremendo libro de memoria oral de la Guerra Civil en 1979. Completo, metódico y 30 años antes que el de César Vidal. Por supuesto, el amigo Vidal se cuida mucho de citar ese libro. No sólo en el prólogo. Ni siquiera en la bibliografía.Hacer un libro de memoria oral de la guerra civil española y no nombrar “Recuérdalo tú, recuérdalo a otros ” debería estar penado por la ley. O, por lo menos, debería servir para desacreditar, una vez más, la forma de “hacer historia” de ese señor Vidal.
  3. Al menos descubrí que ya está en castellano “With their backs to the world”. Es decir, “De espaldas al mundo”, de Asne Seierstad. Lo leí en inglés hace dos veranos, mientras circulaba con un Renault Clío por Estonia, Letonia y Lituania. Entonces escribí ésto: “La autora de “El librero de Kabul”, Asne Seierstad, viajó durante cuatro años por Serbia entrevistando a personas públicas y no tan públicas y viviendo con ellos los cambios de un país enfrentado a sus propios demonios, y en pleno proceso de cambio. La periodista noruega llegó a Serbia todavía con Slobodan Milosevic en el poder, y se perciben en las entrevistas las experiencias vivencias y anhelos de una sociedad después de enfrentar una terrible guerra, de la que todo el mundo les culpa, los bombardeos de la OTAN, la limpieza étnica, y el difícil encaje de todo esto en una nueva Europa. Músicos, políticos, jóvenes, campesinos, viudas, mujeres de criminales de guerra. Todos exponen sus miedos y rabias en un mundo que les acaba de estallar en las manos“. Hoy se puede leer en castellano, y lo recomiendo vivamente. En especial, a aquellos a los que se les llena la boca con eso de la balcanización de España. Pero también en general. Detrás de los conflictos hay personas, y Asne Seierstad nos los enseña.

Mis tres ideas, mis tres reflexiones. Y los tres libros que me compré: “Ochenta y seis cuentos”, de Quim Monzó, “Al sur de la frontera, al oeste del sol” y “El libro de los amores ridículos”, de Milan Kundera. Uno de los tres será un R!

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Los extremos de la espiral

Lunes, diciembre 24, 2007 11:31
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No he conseguido resolver mi misterio de las 04.20. Tampoco he conseguido resolver mi situación económica, ni comprarme un coche nuevo, ahora que el Xampi descansa en paz. Así que el reloj sigue pasando minuto arriba, minuto abajo por las cuatro y veinte de la mañana y reaviva mis neuronas un rater. Hoy, todo sea dicho, me he despertado a las 4 y pico, pero hoy había un motivo. Bueno, dos. Los domingos también hay fiesta en Zaragoza y mi habitación tiene claraboyas de luz que comunican con el pasillo. (No, no habéis hecho ruido, ha sido la luz). El caso es que ese misterio sigue sin explicación (y sin sorpresa, que prometí ayer y daré mañana o pasado, porque todo no puede ser). Otro misterio, de espirales y líneas centrífugas sigue poblando mis desvaríos.

Hoy la espiral es más espiral que nunca. O quizás ayer, o el sábado. Pero yo no se si es por mi propia voluntad que genera estas sinergías, o por la propia realidad que juega las pasadas que le apetece jugar, la espiral es más parecida que nunca a ambos lados del desierto sin casinos. Puede ser, claro, que en realidad todo sea un fantasma que recorre entre estaciones de cercanías de sinapsis y haga ver puntas de espiral, flecos de ilusión a ambos lados del vacío. Puede ser. No lo niego. Puede ser que en realidad nada sea lo que parece.

Pero evidencias tengo unas cuantas, la verdad. Por un lado en Zaragoza ya hay Casa del Libro. Tres plantas, miles de libros y chalecos verdes. No es tan grande como aquella que me quitaba el sueño, el tiempo y la energía en Barcelona , es verdad. Ni entre los dependientes vi a nadie que me recordara, ni de lejos, a algunas de las personas que conocí entre libros. No estaba Juanita , tampoco. Ni me llamaron imbécil. Ni siquiera me obligaron a firmar ni a sacar a relucir a Thoreau. Pero ahí está.

Salir de la Casa del Libro e intentar coger el autobús fue el siguiente paso de mi ronda de domingo. Siempre después de haber paseado por el Rastro de la Plaza de Toros, claro. Así que la espiral creció. Igual daba estar en Barcelona que en Zaragoza. Huelga de autobuses aquí y huelga de autobuses allá. Haberme despertado hablando en catalán sobre la Biblia tampoco ayudaba a aclarar el espejismo. Y tampoco ver al Barça por la tarde contra el Madrid. Crisis en el Zaragoza, crisis en el Barça. Casa del Libro, huelga de autobuses, crisis futbolera. El desierto más pequeñito que nunca. Casi tuve la tentación de subirme al metro y llegar a la playa a ver el mar. Comprendí que era imposible cuando tras las escaleras de la calle Zumalacárregui vi que sólo había punkis de 18 años y no una taquilla de TMB. Casi despierto. Después tumbado en la cama viendo Roma la espiral se cerró. Me dormí como había despertado. Hablando de la Biblia, y del Petit Nicolás en catalán. Hay días que son espiral en sí mismos.