Felipe de Borbon, posible sucesor d’o suyo pai como rey d’Aragon y d’Espanya, ye en viache oficial como representant d’a Casa Reyal espanyola en l’orient que dicen proximo. Por a situgacion dinastica y o dificil que ye a chustificacion d’una monarquia en pleno sieglo XXI, os medios de comunicacions espanyols son seguindo o viache con una mena d’arrobamiento indecoroso sobre os cenyos y as parolas de l’hereu Borbon.
Pero cal meter as cosas en contesto, fueras d’a publicidat que sobre a Casa Reyal y sobre o sucesor mos son metendo por os uellos agora que Chuan Carlos ye dixando amonico a suya vida publica. A mision que s’ha autoimposau a Casa Reyal espanyola ye fer a publicidat que calga ta que no bi haiga garra dubda d’a sucesion y a continuidat d’a monarquia quan Chuan Carlos, por naturaleza u decision, dixe d’estar rei.
Asinas que quan mos dicen que o Principe Felipe aconsello a Simon Peres reconoxer l’estau palestino, cal dicir que o que dicio estio que “s’amenistan dos estaus” y no pas garra consello directo a o president israeli. Consello, que, d’atra man, no se l’ha sentiu nunca dicir-lo o gobierno espanyol que tampoco no reconoxe a os palestinos como un estau. Por dicir mas, l’estau palestino por muito que Felipe de Borbon diga, no estara nunca posible en a situgacion actual, cada vegada mas afogau o territorio controlau por os palestinos (d’una y atra branca politica).
En a reunion con Benjamin Netanyahu mos recentan que s’ha charrau d’a colaboracion tecnolochica, una estupenda ideya, si no estase porque a colaboracion prencipal tecnolochica dentre Espanya y Israel ye precisament, a tecnolochia militar, que ye a que premite matar impunement palestins a l’exercito israeli, que risponde a codetes caseros con misils de zaguera tecnolochia, con un ratio de victimas prou superior en o bando palestin.
Ye dicir, que ye una buena ideya que a vesita d’o principe marque un antis y un dimpues en as rilacions con os palestins, pero ista vesita, con mas uembras que luces, ye en tot caso, una operacion de marketing que no acotraciara as rilacions dentre os dos pueblos y que, amas, y por a propia actuacion d’os medios de comunicacions dixa esclatera a estratechia publicitaria d’una Casa Reyal que ye, como ye de dar, alticamada por o suyo futuro.
Iste maitin mos hemos debantau con a noticia de l’agresion de Israel contra a flotilla d’aduya a Gaza. Crebando totz os alcuerdos internacionals, os dreitos umans y as normas d’os paises civilizaus, Israel ha atacau una colla barcos que levaban aduya umanitaria ta Gaza, trancada de raso por os israelitas.
Rafael Lafuente Blanco, un traductor de 29 años de Granada, se convirtió anoche en la voz de muchos, mientras preguntaba a Zapatero por qué su Gobierno, que habla de Alianza de Civilizaciones, permite que España venda armas a países como Israel o Colombia.El caso de Israel es especialmente sangrante en estos tiempos porque España ha triplicado el volumen de las ventas a Israel en los últimos años, a pesar de las leyes españolas y a pesar de que Israel se considera a sí mismo un país en guerra.
La respuesta del presidente del Gobierno español fue muy clara, las armas españolas no son para matar. Oye, que no matan, que no las emplean para matar. Las armas españolas no son para bombardear ciudad de Gaza, sino para iluminarla por la noche. O eso, o las ganas de salir del paso de ZP hicieron un flaco favor a la industria armamentística española publicitando sus malos acabados que ni siquiera les permiten cumplir su misión, osea, matar.
La exportaciones de material militar realizadas por España a Israel en 2007 supusieron 1,5 millones de euros de un total de 249,8 millones de euros exportados durante ese año, es decir, un 0,6% del total. Durante el primer semestre de 2.008 la cifra fue también de 1,5 millones de euros, según los últimos datos disponibles en este Ministerio.
Con la relativización de la cantidad pretenden ocultar el hecho en sí mismo. Algo así como no es grave vender material militar a Israel porque en comparación con otros países les vendemos pocas. La denuncia no es si se vende mucho o poco, sino que y qué se vende. Las cifras confirman lo que ya informó Público hace unas semanas mientras esas armas y equipamientos mataban unos cuantos niños en Gaza.
Las principales partidas autorizadas han correspondido a equipos electrónicos para aeronaves y exportaciones temporales para reparación de componentes, además de componentes de pistolas deportivas que son ensambladas en Israel para su posterior reexportación a Estados Unidos.
En efecto, tiene razón al decir ZP que los equipos electrónicos para aeronaves no matan, a menos que te los tiren suficientemente fuerte a la cabeza. Llamar aeronaves a los aviones de combate, y equipos electrónicos a los componentes que hacen que estas vuelen, identifiquen, rastreen y acierten con las bombas y misiles es un eufemismo indigno.
Es necesario recordar que, desde enero del año 2.001, a raíz de la segunda Intifada, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), incrementó los requisitos exigidos en las exportaciones de material de Defensa a Israel, adelantándose así a la mayoría de países de la Unión Europea. A partir de esa fecha en España no se ha autorizado la exportación a Israel de ningún armamento ni equipo que resultasen letales ni pudiesen ser empleados como material antidisturbios.
Me alegro de ese incremento de requisitos, pero insisto, los aviones no vuelan sin equipos electrónicos, ni señalan con crucecitas los hospitales y colegios de la ONU sin equipos electrónicos, los visores de los rifles no matan, pero ayudan a que el tío que lleva el fusil sí que lo haga. Digamos que es un colaborador necesario, esa figura jurídica que tanto se oyó cuando el 11-M.
Ninguna de las exportaciones realizadas vulnera el artículo 8.1 de la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el Control del Comercio Exterior de material de defensa y de doble uso (*). Así ningún material de defensa o de doble uso español ha sido empleado en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad o que hayan podido exacerbar las tensiones en la zona, ni han sido utilizados con fines de represión interna o en situaciones de violación de los Derechos Humanos.
Si vender armas a Israel no perturba la paz de la zona, no sé que puede hacerlo, realmente, salvo vender armas a Hamás, cosa que España no hace, al menos legalmente y por la vía del derecho. No es muy “socialista obrero español” escudarse en la ley y en los eufemismos para justificar la venta de armas a un Estado militarista y militarizado como Israel (o a Libia, por ejemplo, o a Pakistán, que es una dictadura, o a la India, en conflicto permanente con Pakistán, o a Marruecos que persigue a los saharauis).
Las exportaciones autorizadas y realizadas de material de defensa se derivan en gran medida de acuerdos y convenios firmados entre los Ministerios de Defensa de ambos países, como el programa Eurofighter, fundamentalmente en el desarrollo de programas de cooperación en el ámbito militar.
Osea que el comercio con Israel depende en última instancia del Ministerio de Defensa (de ambos) y no del de Industria, aunque, sin embargo, sea el de Industria el que salga con estos datos, porque quedaría mal que fuera Defensa quien dijera que sus armas no sirven para matar y sólo, bajo la ley, para ayudar a matar.
Por último, y en lo relativo a las exportaciones de material de defensa, se trata en su mayoría de envíos de equipos que, después de ser incorporados a sistemas de defensa en Israel, son reexportados a otros países.
¿Y esto lo saben por? ¿Tienen los datos de qué y cómo emplea Israel el material que les envían las empresas armamentísticas españolas?¿Seguro?¿Por qué no los aportan entonces?
En fin, que a mi juicio, claro, el mío, la nota de prensa que pretende tapar ese tremendo agujero de la legislación española y de las declaraciones buenrolleras de ZP lo que hace es todavía más enmerdar la realidad bajo eufemismos, dobles sentidos y una interpretación de la ley más bien laxa. ¿Será con todo igual?
Las continuas guerras, odios, y violencias instaladas en Oriente Próximo desde la creación del Estado de Israel llevaron a la inclusión de Israel en las competiciones deportivas europeas en vez de en las asiáticas, donde correspondería y donde juegan sus vecinos Siria, Líbano o la selección sin estado de Palestina, o en las africanas, donde juega Egipto. El caso es que equipos como el Maccabi de Tel-Aviv o el Hapoel son históricos en las competiciones especialmente de baloncesto.
Coincidiendo con la invasión de Gaza los equipos israelíes han ido arrastrando una serie de salidas comprometidas, algunas de las cuales han acabado en incidentes como la pasada semana en Turquía. El Maccabi de Tel-Aviv juega en Málaga esta noche su partido de la Euroliga de baloncesto frente a Unicaja y el propio equipo israelí, junto con las autoridades malagueñas han dispuesto una serie de medidas de seguridad accesorias. Nada que objetar. Sorprende sin embargo una de las medidas más llamativas. Prohibido ir al pabellón con pañuelo palestino. Lo cuenta el Diario Sur y me da el aviso Pingarates por twitter. La Policía requisará cualquier kefia que lleves al Pabellón. Ni tan siquiera el que se haya puesto de moda y que se puedan comprar en tiendas de ropa en miles de colores, ha borrado el hecho de que el pañuelo palestino tiene un matiz reivindicativo.
No explican las Fuerzas de Seguridad el uso que puede tener un pañuelo palestino dentro de una cancha de baloncesto, salvo el que más allá de protegerse del frío sirva para solidarizarse con Gaza, algo, que, vista la decisión de la seguridad, debe ser extremadamente violento. En la medida supongo que estará prevista la contingencia de que los jugadores del Maccabi puedan verse afectados por una crisis nerviosa al ver tantos pañuelos de “terroristas de Hamás” en un pabellón español y eso podría adulterar el resultado de la competición.
Lo que sorprende, sin embargo, es que nadie haya previsto esta otra contingencia que vemos en la foto extraída de la propia web del Maccabi:
Son jugadores del Maccabi acudiendo a felicitar a los soldados israelíes que están llevando a cabo la matanza de más de mil personas en Gaza, con la destrucción de ambulancias, hospitales y escuelas como bonus. A pesar de eso, el Maccabi jugará en Málaga, pero sus ojos no verán pañuelos palestinos en las gradas, sólo los habrán visto ensangrentados en el suelo o por encima de los cadáveres que están dejando esos a los que felicitan. Pobres, no sea que viendo los pañuelos se desilusionen pensando que todavía sus amigos caquis no han masacrado a todos los que lo visten.
Creo recordar que a Kanouté le multaron el otro día por exhibir una camiseta en apoyo a Gaza. Estos jugadores del Maccabi visitando soldados en combate no han sido sancionados. Sí, ya se que son instituciones diferentes las que deben juzgar, pero deporte es deporte…¿o sólo a veces?
Ayer, justo antes de anunciar que dejaba la dirección de Público (o le dejaban) Ignacio Escolar le decía esta frase en RNE al portavoz de Defensa de Israel: “Es cierto, no disparáis a los civiles, simplemente les acertáis”. Resume la situación de estas tres semanas de ataque de Israel sobre la Franja de Gaza. En un ataque contra Hamás Israel ha matado según sus propias cifras, el doble de civiles que de presuntos combatientes, al margen de la destrucción de infraestructuras básicas o del corte de suministros que agrava la situación de bloqueo desde hace dos años. Israel, con las armas que compra a España, entre otras, está amparándose en la inacción de Europa, el apoyo de Estados Unidos y la vacuidad de las Naciones Unidas para seguir prorrogando la situación de inviabilidad de un estado palestino allí donde debiera estar. Es lo que llamé “el buenismo, la sinrrazón y la guerra en Gaza“, y que otros muchos han explicado más y mejor que yo.
Paradigma de todo esto son las dos notas de prensa que pude ver ayer. Una, del Gobierno de Israel a través de su embajada en España, agradeciendo las “muestras de solidaridad” recibidas durante el conflicto. Otra, de Cruz Roja en Aragón donde el párrafo de presentación aterroriza: “una vez pasados estos días de navidad, volvemos a la carga con una nota de prensa sobre la situación en la franja de Gaza. Espero que sea de vuestro interés”. Ya hemos comido el pavo, ya hemos dejado a la muerte campar a sus anchas, ahora, lamentemos y ayudemos. Lo lamento, porque me consta la labor de Cruz Roja en muchos conflictos y de su paralela la Media Luna Roja dentro de Gaza con sus ambulancias marcadas como objetivo, pero no deja de causar tristeza que la buena intención de la frase acabe teniendo un significado siniestro.
Generación tras generación ven en esta constante lucha desigual de David contra Goliat (con los papeles cambiados, no lo olvidemos) una puerta hacia el no-futuro. Así nunca será viable una situación de paz en la zona. Así nunca vivirán tranquilos los israelíes de Sderot o Ascalón, y seguirán muriendo los palestinos ahogados por un vecino que es más fuerte, más matón y que además, cuenta con el apoyo de los maestros y de los otros alumnos que no se inmiscuyen. La vía del medio del bombardeo y la destrucción sólo arrastra más destrucción y más muerte. Para todos, menos para los que a cargo del presupuesto investigan y desarrollan armamento que luego vender a Israel, como pasa en España, amparado por el mismo partido en el gobierno que se manifiesta hipócritamente contra la invasión de Gaza.
El próximo sábado, 17 de enero, hay otra manifestación en Zaragoza. La convoca el Foro Palestina Libre y partirá de la Glorieta Sasera a las seis de la tarde. Avisados e invitados quedáis, igual que a leer el artículo de hoy de Gervasio Sánchez en su blog del Heraldo donde cuenta cosas como esta:
En un debate radiofónico entre dos ex pilotos de guerra israelíes, Jonathan Sapira le dice a su interlocutor partidario de la mano dura: “Hablas de arrasar. Ten en cuenta que muchos del 1.5 millón de habitantes viven en míseros campos de refugiados que tu no desearías ni para el peor de tus enemigos. Cada ves que matemos a más civiles, habrán más extremistas y la solución a la paz será más difícil. Hay dos opciones: o hablar con ellos o como tu dices arrasar y destruirlos. El pueblo judío no puede elegir la destrucción de Gaza. Es un crimen de guerra que además no sería efectivo”.
Quiero republicar un artículo que me han enviado desde Insumissia, la web de los antimilitaristas. En realidad es una información de Público que se basa en los datos del propio Gobierno español, cuyo partido, el PSOE se manifiesta contra la ocupación y bombardeo de Gaza. Según esos datos, España sólo en el primer semestre de 2008, vendió más armas que en todo el 2007 y más de cuatro veces las de 2006.
Israel fue durante el primer semestre de 2008, seis meses antes de la invasión de Gaza, un buen cliente de la industria armamentística española. Así lo reconoce el propio Gobierno de Zapatero en su último informe sobre el control de comercio exterior de material de defensa y de doble uso remitido recientemente al Congreso de los Diputados por el Ministerio de Industria.
Según dicho documento, España exportó a Israel durante ese periodo material bélico por valor de 1.551.933 euros. La práctica totalidad, en concreto el 94,13%, tenía como destinatario a las Fuerzas Armadas del Estado hebreo.
Sistemas de visión nocturna
En concreto, España exportó “armas de cañón de ánima lisa con un calibre inferior a 20 milímetros” definición que incluye, entre otros, fusiles, pistolas, ametralladoras, silenciadores, cargadores y visores por un valor de 91.045 euros. Sin embargo, el grueso de la exportación, 1.460.888 euros, se refiere a material que el informe denomina “equipos de formación de imagen o de contramedida”. Un epígrafe que incluye desde cámaras hasta equipos de formación de imágenes de infrarrojos y térmicas, y equipos sensores de imagen por radar utilizados para la localización nocturna de objetivos, según fuentes militares.
Más que en todo 2007
Estas cifras revelan un aumento considerable en la exportación de material de defensa a Israel por parte de España. De hecho, los 1.551.933 euros exportados en los primeros seis meses de 2008 superan ya el valor de todo el material bélico vendido al Estado hebreo durante 2007, cuando la entregas alcanzaron un importe total de 1.515.934 euros, según el informe sobre ese año que la secretaria de Estado de Comercio, Silvia Iranzo, entregó al Congreso el pasado mes de septiembre.
Un aumento que es aún más llamativo si se compara con 2006. Ese año, la venta de material bélico a este país fue de sólo 441.335 euros, de los cuales, además, sólo el 36% iba destinado a las Fuerzas Armadas isralíes.
Según los informes de aquellos años, entonces Israel compró también a España armas ligeras y “equipos de formación de imagen o de contramedida”, como ahora. Aunque en 2006 y 2007 también se incluyeron partidas para la adquisición de “bombas, torpedos, cohetes y misiles” y “explosivos”.
Aturdidos asistimos el bombardeo y destrucción de Gaza, como a tantos otros bombardeos y destrucciones antes. Israel bombardea escuelas y mata niños. El mismo periódico que publica que más de 40 personas mueren en el ataque a dos escuelas de la ONU es capaz de publicar artículos a favor de la invasión de Gaza. Y hasta en una encuesta más de un 60% de sus lectores aprueban el genocidio en Palestina. Ahí es nada. Entre los argumentos, la “legítima defensa”, la “sinrazón de Hamás”, y la pasividad de los que “protestan ante otros genocidios”. Esos son los argumentos de Pilar Rahola por ejemplo, otrora política y ahora polemista.
Afortunamente no estamos ni en Sderot ni en Ciudad de Gaza. No nos caen los cohetes Qassam sobre las cabezas ni nos llueven bombas ni ráfagas de ametralladora cuando nos refugiamos. Desde aquí es fácil tomar partido y adoptar una postura “rompedora”. Otro gallo nos cantaría. De los tres argumentos expuestos es fácil coincidir en uno, la sinrazón de Hamás, pero no fuera de su contexto. Hamás es la única defensa de los palestinos de Gaza ante el matón de la clase. Son irracionales, son islamistas, son malos malosos, pero son los únicos que pueden defenderlos del abandono de los otros palestinos, de los demás árabes y del absurdo buenismo de la comunidad internacional.
Los otros dos se caen por su propio peso. La legítima defensa se establece cuando uno ataca y otro se defiende, y en este caso no es Israel el defensor. Fue Israel quien rompió la tregua el 5 de noviembre atacando la Franja de Gaza y matando a seis personas. Sólo entonces Hamás reanudó el lanzamiento de cohetes sobre suelo israelí. A partir de aquí, ha habido un constante goteo de muertos palestinos y varias casas israelíes con agujeros.
También es importante recordar que Hamás ganó unas elecciones libres y vigiladas (todo lo libre y vigilado que puede ser cualquier cosa en ese avispero) y que al día siguiente Israel decretó un embargo y bloqueo de la zona, apoyado por la Unión Europea y el primo americano. El mismo primo que decidió armar (más) a Al Fatah para que expulsara a la Hamás ganadora de las elecciones, que al final, ganó los combates. Igual que Israel en su día armó a Hamás para debilitar a la OLP de Arafat.
Es conveniente recordar la historia antes de hablar de legitimas defensas de nadie. Es conveniente, sano y necesario, recordar quien, cómo y por qué quiere expulsar y exterminar a quien. Incluido que desde el primer día de la creación del Estado de Israel los árabes quisieron extirpar al neonato estado. Se puede leer en muchos sitios, pero uno muy recomendable es el libro de Salah Hamal Palestina, Ocupación y Resistencia.
El otro argumento que he dejado colgado es el de “no protestásteis contra el genocidio de Ruanda” o contra la caída del precio del pollo. Irrelevante. Es el mismo argumento de los franquistas que dicen “no condenas a los Castro”. Irrelevante o, en todo caso, otro debate.
En fin, que con esos argumentos tenemos que enfrentarnos, igual que los palestinos se enfrentan a una lluvia de fósforo, plomo , fuego y destrucción. El buenismo europeo pide “Paz”, pero no es la paz lo que solucionara esto, sino la justicia. El buenismo se indigna viendo la sangre de niños inocentes, pero no percibe la injusticia histórica contra los palestinos. El buenismo ve el bloqueo y el muro, pero no ve a los palestinos de Jerusalén encerrados en guetos. El buenismo pide un gesto de buena voluntad y consigue que Israel después de doce días de bombardeo, invasión y saqueo conceda una tregua de tres horas diarias. Sólo quedan 21 horas al día para seguir destrozando escuelas de la ONU (con gente dentro, claro, si puede ser). Ojo al verbo, por eso. Conceda, conceda. Israel es quien dispone y concede, mientras los demás miran, y si puede ser, le venden armas.
Ps. Se que no debo, pero me lo pide el cuerpo, curiosa la izquierda internacionalista antinacionalista nonacionalista española que apoya una causa nacionalista en Palestina y abomina de las causas nacionalistas en Europa. Era genial oír ayer a los no-nacionalistas gritando: “Viva la lucha del pueblo palestino”. Amén.