La venta de armas a Israel, Zapatero y el ministerio de Industria

Martes, enero 27, 2009 17:35
Publicau en a categoría purnas

Rafael Lafuente Blanco, un traductor de 29 años de Granada, se convirtió anoche en la voz de muchos, mientras preguntaba a Zapatero por qué su Gobierno, que habla de Alianza de Civilizaciones, permite que España venda armas a países como Israel o Colombia.El caso de Israel es especialmente sangrante en estos tiempos porque España ha triplicado el volumen de las ventas a Israel en los últimos años, a pesar de las leyes españolas y a pesar de que Israel se considera a sí mismo un país en guerra.

La respuesta del presidente del Gobierno español fue muy clara, las armas españolas no son para matar. Oye, que no matan, que no las emplean para matar. Las armas españolas no son para bombardear ciudad de Gaza, sino para iluminarla por la noche. O eso, o las ganas de salir del paso de ZP hicieron un flaco favor a la industria armamentística española publicitando sus malos acabados que ni siquiera les permiten cumplir su misión, osea, matar.

Por si acaso la respuesta del presidente fue dubitativa, o por si incitaba a los países que compran armas en España a no hacerlo más, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, el de “Compra español, casi ná”, ha decidido publicar una nota de prensa que ha llamado “Datos sobre la venta de material militar de España a Israel“.

La exportaciones de material militar realizadas por España a Israel en 2007 supusieron 1,5 millones de euros de un total de 249,8 millones de euros exportados durante ese año, es decir, un 0,6% del total. Durante el primer semestre de 2.008 la cifra fue también de 1,5 millones de euros, según los últimos datos disponibles en este Ministerio.

Con la relativización de la cantidad pretenden ocultar el hecho en sí mismo. Algo así como no es grave vender material militar a Israel porque en comparación con otros países les vendemos pocas. La denuncia no es si se vende mucho o poco, sino que y qué se vende. Las cifras confirman lo que ya informó Público hace unas semanas mientras esas armas y equipamientos mataban unos cuantos niños en Gaza.

Las principales partidas autorizadas han correspondido a equipos electrónicos para aeronaves y exportaciones temporales para reparación de componentes, además de componentes de pistolas  deportivas que son ensambladas en Israel para su posterior reexportación a Estados Unidos.

En efecto, tiene razón al decir ZP que los equipos electrónicos para aeronaves no matan, a menos que te los tiren suficientemente fuerte a la cabeza. Llamar aeronaves a los aviones de combate, y equipos electrónicos a los componentes que hacen que estas vuelen, identifiquen, rastreen y acierten con las bombas y misiles es un eufemismo indigno.

Es necesario recordar que, desde enero del año 2.001, a raíz de la segunda Intifada, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), incrementó los requisitos exigidos en las exportaciones de material de Defensa a Israel, adelantándose así a la mayoría de países de la Unión Europea. A partir de esa fecha en España no se ha autorizado la exportación a Israel de ningún armamento ni equipo que resultasen letales ni pudiesen ser empleados como material antidisturbios.

Me alegro de ese incremento de requisitos, pero insisto, los aviones no vuelan sin equipos electrónicos, ni señalan con crucecitas los hospitales y colegios de la ONU sin equipos electrónicos, los visores de los rifles no matan, pero ayudan a que el tío que lleva el fusil sí que lo haga. Digamos que es un colaborador necesario, esa figura jurídica que tanto se oyó cuando el 11-M.

Ninguna de las exportaciones realizadas vulnera el artículo 8.1 de la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el Control del Comercio Exterior de material de defensa y de doble uso (*). Así ningún material de defensa o de doble uso español ha sido empleado en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad o que hayan podido exacerbar las tensiones en la zona, ni han sido utilizados con fines de represión interna o en situaciones de violación de los Derechos Humanos.

Si vender armas a Israel no perturba la paz de la zona, no sé que puede hacerlo, realmente, salvo vender armas a Hamás, cosa que España no hace, al menos legalmente y por la vía del derecho. No es muy “socialista obrero español” escudarse en la ley y en los eufemismos para justificar la venta de armas a un Estado militarista y militarizado como Israel (o a Libia, por ejemplo, o a Pakistán, que es una dictadura, o a la India, en conflicto permanente con Pakistán, o a Marruecos que persigue a los saharauis).

Las exportaciones autorizadas y realizadas de material de defensa se derivan en gran medida de acuerdos y convenios firmados entre los Ministerios de Defensa de ambos países, como el programa Eurofighter, fundamentalmente en el desarrollo de programas de cooperación en el ámbito militar.

Osea que el comercio con Israel depende en última instancia del Ministerio de Defensa (de ambos) y no del de Industria, aunque, sin embargo, sea el de Industria el que salga con estos datos, porque quedaría mal que fuera Defensa quien dijera que sus armas no sirven para matar y sólo, bajo la ley, para ayudar a matar.

Por último, y en lo relativo a las exportaciones de material de defensa, se trata en su mayoría de envíos de equipos que, después de ser incorporados a sistemas de defensa en Israel, son reexportados a otros países.

¿Y esto lo saben por? ¿Tienen los datos de qué y cómo emplea Israel el material que les envían las empresas armamentísticas españolas?¿Seguro?¿Por qué no los aportan entonces?

En fin, que a mi juicio, claro, el mío, la nota de prensa que pretende tapar ese tremendo agujero de la legislación española y de las declaraciones buenrolleras de ZP lo que hace es todavía más enmerdar la realidad bajo eufemismos, dobles sentidos y una interpretación de la ley más bien laxa. ¿Será con todo igual?