Aragón no es España

Martes, septiembre 15, 2009 9:15
Publicau en a categoría purnas

O eso al menos parece, y no sólo por la falta de inversión en autovías, ni por el impago de la deuda de la administración estatal con Aragón, ni por las infraestructuras hechas y no abiertas por Fomento, como el túnel de la A-68. La última solución es la que hoy el vicepresidente Biel quiere proponer a Salgado, es decir, que las obras que el Estado no hace en Aragón las haga la Diputación General de Aragón. Ahí es nada. Con compensación económica (que, por supuesto, llegará tarde, como toda la otra). Pero si Aragón no es España no es por esto.

Esta semana hemos conocido que OPEL, la filial europea de GM, será comprada por Magna-Sberbank. Ello supondrá, según el plan que presentó Magna, la supresión de más de 1700 puestos de trabajo en la planta de la compañía automovilística en Figueruelas (Ribera Alta del Ebro). La respuesta ante eso ha sido dura por parte del comité de empresa, un poco más tibia por parte del gobierno aragonés y nula por parte del gobierno español, en contraste con lo que pasó con la factoría de Nissan, en Barcelona, por ejemplo.

Es cierto que tanto Elena Salgado (ministra española de economía) y María Teresa Fernández de la Vega (vicepresidenta 1ª del Gobierno español) anunciaron que se “iba a trabajar para mantener los puestos de trabajo”. Eso fue el viernes pasado y a requerimiento de una periodista de Aragón Televisión a la que “concedieron” la última pregunta de la rueda de prensa del Consejo de Ministros de España. Desde entonces, nada. Pero no es un nada por decir, es un nada que ha tenido oportunidad de ser varias cosas diferentes. Por ejemplo, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero se ha reunido con el ruso, Dimitri Medveded, y sin embargo, no hablaron del tema. Un tema que afecta (en positivo para unos y en negativo para otros) a ambos países.

Tampoco el ministro de Industria se ha manifestado todavía al respecto de un tema que afecta al tejido industrial se supone que español. Hoy va a Berlín a hablar con el resto de países afectados por los cierres de plantas o despidos de trabajadores, aunque para ello ha tenido que desconvocar una reunión (que todavía no había mantenido desde el pasado jueves) con el Gobierno de Aragón y los sindicatos. Por cierto, no con todos, sino con UGT y CCOO, que, aunque parezca mentira no son los únicos representados en el comité de empresa.

El caso es que da la impresión de que el gobierno español se ha tomado el “problemilla” de OPEL como un asunto de segundo nivel y el de Aragón, por supuesto, por no molestar al de España, no quiere sacar los pies del tiesto. Será que Aragón no es España y todavía no lo han hecho oficial, o, quizás, y lo más probable, es que no somos los suficientemente chillones ni gritones para que se tomen esto como un problema global y no como un problema local. Será. Tampoco, por cierto, en Menéame, por ejemplo, entraron en portada las noticias referentes a OPEL, lo que aunque sea una anécdota, no deja de ser una anécdota significativa. ¿Cuántos artículos de opinión sobre OPEL hemos visto estos días en los periódicos de ámbito español?¿Por qué en el Parlamento Europeo quienes hablaron sobre Opel fueron las diputadas aragonesas y no los primeros espadas?

ps. Otras visiones, por cierto, sobre la crisis de OPEL en estos enlaces:

Desde SOA-STA,  desde OSTA, desde la CGT, desde el blog Viajero a Ítaca,