Rutas y sinsentidos de hacerse un DNI (y un pasaporte)
Martes, marzo 31, 2009 20:19Con vistas a mi próximo viaje interoceánico necesitaba hacerme el pasaporte (y de paso renovar el DNI). La confianza en las nuevas tecnologías me decidió a pedir hora a través de la página que recomienda el Ministerio. Después de mucho pelear con Firefox, los certificados de seguridad y el propio Ubuntu, supongo, no conseguí pedir cita a través de Internet. El paso dos era lógico, llamar por teléfono al 902 247 364. Un teléfono no gratuito, todo sea dicho, y que, además, te explica todo el sistema de tarificaciones cuando llamas, para hacerte gastar un poquico más.
Una vez que superé todas las pruebas conseguí pedir cita en la comisaria del barrio de mi madre. Comisaría de la que guardo un grato recuerdo en forma de historia que contaré o no, otro día. La cita previa que me iba a facilitar la vida me la dan para el 3 de junio de 2009. Es decir, que me tenía que hacer el pasaporte después de volver de México. No queda otra forma ya, por tanto, que acudir en persona a comisaría a pedir cita previa.
En Zaragoza hay varias comisarías que expiden la documentación que nos hace españoles por papelico. Centro, Delicias, San José y Arrabal. La que más cerca me queda es la de Centro, “la de toda la vida” en el reformado Paseo Teruel. A las 10.00, una hora después de abrir ya no dan números para todo el resto del día. Media Zaragoza debía estar haciéndose la documentación. Decido tomarme las fotos de carnet en el amable fotógrafo de enfrente. Y digo lo de amable porque lo era, no con ironía. Un señor muy majo que hasta me ha quitado con el Photoshop, ahí, en directo, las bolsas del insomnio y una arruguica que se me hace al sonreír.
Con mi foto he emprendido camino hacia la Comisaría de San José, en el Parque de Miraflores. Yo no se si es por la psico topografía urbana que automáticamente lleva a los zaragozanos de toda la vida al Paseo Teruel, pero no había fila para hacerse la documentación. Comentándolo con la funcionaria me ha explicado que nunca hay mucha gente, a pesar de que llevan 15 años expidiendo el DNI en esa comisaría. Así que en apenas un cuarto de hora me han expedido el DNI electrónico y el pasaporte. Y si hemos tardado tanto ha sido porque no había forma de tomarme las huellas. La funcionaria me ha preguntado mi profesión, porque no las tengo nada marcadas, y después me ha hecho una sugerencia entre susurros: “Yo que tú, robaba, porque seguro que no encuentran luego las huellas”.
Así que con mi nueva documentación he intentado cambiar el pin del DNI electrónico. Pero claro, yo no tengo Windows, así que no puedo a través de Internet desde mi casa porque hay que descargarse un programilla. Desde un ordenador con Windows tampoco he podido porque no reconocía el servidor. En definitiva, que mi DNI electrónico todavía tiene el pin extraño aleatorio. Otra vez será.





