
Aturdidos asistimos el bombardeo y destrucción de Gaza, como a tantos otros bombardeos y destrucciones antes. Israel bombardea escuelas y mata niños. El mismo periódico que publica que más de 40 personas mueren en el ataque a dos escuelas de la ONU es capaz de publicar artículos a favor de la invasión de Gaza. Y hasta en una encuesta más de un 60% de sus lectores aprueban el genocidio en Palestina. Ahí es nada. Entre los argumentos, la “legítima defensa”, la “sinrazón de Hamás”, y la pasividad de los que “protestan ante otros genocidios”. Esos son los argumentos de Pilar Rahola por ejemplo, otrora política y ahora polemista.
Afortunamente no estamos ni en Sderot ni en Ciudad de Gaza. No nos caen los cohetes Qassam sobre las cabezas ni nos llueven bombas ni ráfagas de ametralladora cuando nos refugiamos. Desde aquí es fácil tomar partido y adoptar una postura “rompedora”. Otro gallo nos cantaría. De los tres argumentos expuestos es fácil coincidir en uno, la sinrazón de Hamás, pero no fuera de su contexto. Hamás es la única defensa de los palestinos de Gaza ante el matón de la clase. Son irracionales, son islamistas, son malos malosos, pero son los únicos que pueden defenderlos del abandono de los otros palestinos, de los demás árabes y del absurdo buenismo de la comunidad internacional.
Los otros dos se caen por su propio peso. La legítima defensa se establece cuando uno ataca y otro se defiende, y en este caso no es Israel el defensor. Fue Israel quien rompió la tregua el 5 de noviembre atacando la Franja de Gaza y matando a seis personas. Sólo entonces Hamás reanudó el lanzamiento de cohetes sobre suelo israelí. A partir de aquí, ha habido un constante goteo de muertos palestinos y varias casas israelíes con agujeros.
También es importante recordar que Hamás ganó unas elecciones libres y vigiladas (todo lo libre y vigilado que puede ser cualquier cosa en ese avispero) y que al día siguiente Israel decretó un embargo y bloqueo de la zona, apoyado por la Unión Europea y el primo americano. El mismo primo que decidió armar (más) a Al Fatah para que expulsara a la Hamás ganadora de las elecciones, que al final, ganó los combates. Igual que Israel en su día armó a Hamás para debilitar a la OLP de Arafat.
Es conveniente recordar la historia antes de hablar de legitimas defensas de nadie. Es conveniente, sano y necesario, recordar quien, cómo y por qué quiere expulsar y exterminar a quien. Incluido que desde el primer día de la creación del Estado de Israel los árabes quisieron extirpar al neonato estado. Se puede leer en muchos sitios, pero uno muy recomendable es el libro de Salah Hamal Palestina, Ocupación y Resistencia.
El otro argumento que he dejado colgado es el de “no protestásteis contra el genocidio de Ruanda” o contra la caída del precio del pollo. Irrelevante. Es el mismo argumento de los franquistas que dicen “no condenas a los Castro”. Irrelevante o, en todo caso, otro debate.
En fin, que con esos argumentos tenemos que enfrentarnos, igual que los palestinos se enfrentan a una lluvia de fósforo, plomo , fuego y destrucción. El buenismo europeo pide “Paz”, pero no es la paz lo que solucionara esto, sino la justicia. El buenismo se indigna viendo la sangre de niños inocentes, pero no percibe la injusticia histórica contra los palestinos. El buenismo ve el bloqueo y el muro, pero no ve a los palestinos de Jerusalén encerrados en guetos. El buenismo pide un gesto de buena voluntad y consigue que Israel después de doce días de bombardeo, invasión y saqueo conceda una tregua de tres horas diarias. Sólo quedan 21 horas al día para seguir destrozando escuelas de la ONU (con gente dentro, claro, si puede ser). Ojo al verbo, por eso. Conceda, conceda. Israel es quien dispone y concede, mientras los demás miran, y si puede ser, le venden armas.
Ps. Se que no debo, pero me lo pide el cuerpo, curiosa la izquierda internacionalista antinacionalista nonacionalista española que apoya una causa nacionalista en Palestina y abomina de las causas nacionalistas en Europa. Era genial oír ayer a los no-nacionalistas gritando: “Viva la lucha del pueblo palestino”. Amén.