Historias de Nueva York: Little Italy, Chinatown y turismo de rastro

miércoles, mayo 27, 2009 16:01
Publicado en la categoría purnas

Tenía yo el domingo una invitación para ir al Carnegie Hall, una de las salas de concierto más famosas del mundo. La casualidad, esa puñetera a veces, hizo que hubiera una exhibición de escuelas corales juveniles, por lo que no pude entrar. Eso sí, hice como cinco fotos a niños vestidos de traje con sus papás en la puerta del recinto. El caso es que, la casualidad, esa amiga a veces, decidió agraciarme con un rastro extendido desde la puerta del Carnegie Hall hasta prácticamente Times Square. Yo, que soy un fanático del turismo de rastro me sumé a la riada humana que bajaba hacia la plaza del Tiempo o de la hora o de los tiempos, mirando lo que tiene todo rastro que se precie, calcetines, cargadores de móvil, gafas de sol y comida variada. Por cierto, y por apuntar, mis rastros favoritos de los que he estado son por este orden La Latina de Madrid y la Feria da Ladra de Lisboa.

No pude entrar al Carnegie Hall, y eso que tenía invitación

No pude entrar al Carnegie Hall, y eso que tenía invitación

Que me los quitan de las manos, oiga

Que me los quitan de las manos, oiga

Riadas de gente

Riadas de gente

Arrastrado por esa corriente, entre camisetas de I love NY y sombreritos estilo Manhattan llegas a Times Square. Times sq. es el típico sitio que te alucina pero que no te sorprende. Lo has visto tantas veces en las películas, en las series o en fotos, que sabes exactamente lo que vas a ver. Es algo que pasa a menudo en Nueva York. La tenemos tan interiorizada a esta ciudad a través del cine, que nada te deja pasmado. Te gusta, te sobrecoge, te entretiene, pero no asusta ni sorprende. Así que rodeado de decenas de miles de simpáticos turistas te dejas envolver por las luces, los colores, los ruidos, las letras, los vaqueros desnudos y la sensación de estar dentro de un televisor.

Vista a un lado

Vista a un lado

Vista al otro

Vista al otro

Vaquero semidesnudo rodeado de chavalería

Vaquero semidesnudo rodeado de chavalería

Luego vi la noticia que grababa este simpático camarógrafo

Luego vi la noticia que grababa este simpático camarógrafo

Sin un rumbo demasiado fijo y creo recordar que casi por casualidad, acabé bajando hacia Canal st. después de intentar cruzar el puente de Brooklin sin éxito (porque llovía). Canal St. es la calle que marca el comienzo de dos de los barrios étnicos más conocidos de la ciudad de Nueva York. Chinatown y Little Italy. Las diferencias entre ambos, a día de hoy, son abismales, aunque sólo los separa una calle, en la que empieza a haber guirnaldas italianas en vez de letras chinas. Little Italy se ha convertido en un mínimo espacio de restaurantes y pizzerías (y algún San Antonio que otro), mientras que Chinatown sigue siendo un barrio populoso de ambiente chino y donde viven miles de personas chinas, coreanas, filipinas o vietnamitas, entre tiendas de comida tradicional, tiendas que venden imitaciones (algunas ya cerradas por orden gubernamental) y tiendas donde empiezan dándote un masaje y acaban como acaban.

Aquí empieza Little Italy

Aquí empieza Little Italy

Fiesta a la italiana. Ferias y puestos en la calle

Fiesta a la italiana. Ferias y puestos en la calle

Ay, San Antonio bendito

Ay, San Antonio bendito

En sensación personal, cuando paseas por Little Italy te sientes un turista y cuando paseas por Chinatown te sientes como un pulpo en un garaje. Más o menos. Es cierto que hay tiendas para turistas y que te buscan para venderte tal o cual cosa, pero desde luego la gente allí vive y trabaja, mientras que en Little Italy han montado un parque temático, donde por cierto, como en casi todo Nueva York, los camareros son latinos y no italianos.

Reunidos en el parque para jugar

Reunidos en el parque para jugar

Tocando música tradicional china

Tocando música tradicional china

Ñigo ñigo ñigo ñi

Ñigo ñigo ñigo ñi

Hablando de jugar, no lo haré porque me acabo de dar cuenta ahora, pero es curioso ver en los parques y jardines a la gente jugando a juegos según su nacionalidad. En Chinatown juegan al Go, a las damas o a las cartas, en Little Russia al ajedrez o a las damas, en zonas donde viven pakistaníes o hindúes a juegos tradicionales de allí (de los que desconozco su nombre). La gente baja a las mesas del parque para jugar y cada uno juega a lo suyo. Una forma preinternet de socializar, de alternar y de jugarse a la parienta o al pariente si llega el caso, algo que a veces, en comunidades demasiado cerradas es hasta habitual. En el vídeo, por cierto, una maravillosa actuación vocal en directo desde Chinatown.

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3 Respuestas to “Historias de Nueva York: Little Italy, Chinatown y turismo de rastro”

  1. Bitacoras.com says:

    mayo 27th, 2009 at 16:02

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Tenía yo el domingo una invitación para ir al Carnegie Hall, una de las salas de concierto más famosas del mundo. La casualidad, esa puñetera a veces, hizo que hubiera una exhibición de escuelas corales juveniles, por lo q…

  2. Fokinfer says:

    mayo 27th, 2009 at 16:07

    qu’imbidia, Chorche.

  3. Chic says:

    mayo 27th, 2009 at 17:39

    Qué suerte por esos países. ¡Otros nos tenemos que conformar con el rastro de san Bruno!

    ¿Ya te has encontrado con Robert de Niro?

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