Historias de Nueva York: Entre el MoMa y la ONU

lunes, mayo 25, 2009 16:12
Publicado en la categoría purnas

Manhattan parece pequeña en el mapa del Gran Nueva York. Sus calles rectas y el tamaño de la isla en comparación con Brooklyn, por ejemplo, engañan la vista en el mapa. Leí en alguna guía que llegar de una avenida a otra cuesta alrededor de tres minutos, y de una calle a otra, uno. Es una buena regla si no haces otra cosa que andar, algo que aquí es imposible cuando vienes a hacer turismo. Llegar de una calle a otra puede durar infinito si te paras en cada escaparate, en cada puesto de salchichas o simplemente te sientas para ver pasar a la gente. A mí me costó más o menos lo mismo llegar al MoMa que está en la 33th, desde la 42th, que ver el museo. Unas tres horas.

El helicóptero del MoMa

El helicóptero del MoMa

El edificio también juega con la luz

El edificio también juega con la luz

El MoMa cuenta ya, creo, con más espacio de tiendas que de exposición. Toda la manzana de alrededor son tiendas vinculadas al Museo, que, por otra parte, está muy bien organizado sin ser un recorrido unilíneo. Es decir, que puedes deambular pero sin perder la noción del espacio. Aunque también hay zonas, claro, las de diseño industrial, que entre la gente que hay y el espacio, parecen el Ikea.

El Ikea en MoMa

El Ikea en MoMa

Claro que el Museo ofrece tal cantidad de estímulos sólo con la colección permanente que bien vale los 20 dólares que hay que pagar. La colección de pintura contemporánea es espectacular. Desde el siglo XIX te permite viajar por las corrientes artísticas europeas y americanas, y llegar de México a Barcelona sin salir de Manhattan.

Viajando a México

Viajando a México

Las señoritas de Avinyó

Las señoritas de Avinyó

Con la sobrecarga de arte en las neuronas me costó casi una hora llegar desde el MoMa hasta las Naciones Unidas. La sede de la ONU no es uno de los lugares más visitados de Nueva York, aunque hay manifestaciones cada día delante, y las medidas de seguridad hace que se eternicen las esperas para las obligatorias visitas guiadas. Bueno, se eternicen pero no se hagan largas. Dan oportunidad de conocer gente. A mi me tocó esperar y compartir visita con un reciente matrimonio de Cádiz que vivía en Málaga, y el rato se hizo agradable. Ella, además, era periodista y entre los tres estuvimos compartiendo nuestras impresiones de Nueva York. Ante el edificio están todas las banderas del mundo, bueno, todas todas, no. Sólo las de los estados reconocidos: La de Aragón, por ejemplo, no estaba, pero al menos, han tenido el detalle de colocar un enorme San Jorge (actualmente en obras)

A lo lejos, la torre símbolo de la sede de la ONU

A lo lejos, la torre símbolo de la sede de la ONU

San Jorge y grúa

San Jorge y grúa

Dentro, una guapa señorita nos explicó lo que tenía que explicar. Es decir, que la ONU está muy bien, y que si no sirve de nada es porque los medios no le hacen caso. Una curiosa visión. Al margen, por cierto, os invito a probar una de las cosas que Maya nos explicó, esta colección de juegos interactivos en los que cada vez que juegas, donas algo de dinero para comprar arroz.

Maya nos explica el kit móvil escolar

Maya nos explica el kit móvil escolar

También te permiten hacerte fotos con una réplica a escala de Ban Ki Moon, que, por cierto, nos dijeron que se dice Pan Ki Moon y no Ban, pero bueno, esa es otra historia. Al pobre hombre lo tienen enformato cartón pluma y además de asustarse con las bombas en Irak, tiene que soportar las embestidas de los turistas, y pasa lo que pasa.

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Y una última consideración, a mi juicio, el edificio de Naciones Unidas es uno de los más viejunos con categoría oficial. Los auriculares, los pasillos, las sillas, dan la impresión de que los pusieron allí en 1950, cuando se construyó y nunca más los han tocado. Así funciona la organización, claro, aunque Maya se afanaba en explicarnos lo bien que trabajan y lo útil que es que algunos países tengan derecho de veto o que la Asamblea General no intervenga en cuestiones de seguridad o bélicas.

La Asamblea General de la ONU

La Asamblea General de la ONU

Mundo viejuno

Mundo viejuno

Contrasta ese edificio y sus intenciones con el que levantó Rockefeller. Nueva York es una ciudad de contrastes y hablando de intenciones no de hechos, la ONU es una apuesta por la solidaridad y la multilateralidad, mientras que no lejos de allí se levanta un edificio dedicado a la individualidad. Es más, la ONU se creó para evitar una Tercera guerra mundial después de que en la primera y la segunda los Rockefeller se enriquecieran masivamente para acabar convertidos en símbolo del capitalismo.  No es de extrañar que un Atlas solitario se enfrente a los dioses (al dios católico en este caso) en su tarea de levantar el mundo. Es un símbolo de las creencias de Rockefeller y de muchos como él.

atlasysantpatrick

Atlas sosteniendo al mundo

Rockefeller Plaza

Rockefeller Plaza

Al pie de ese Prometeo hay una placa que resume el pensamiento de la John Rockefeller: “Creo en el valor supremo del individuo y su derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad“. Faltaría por añadir “aunque sea a costa de los demás”.

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3 Respuestas to “Historias de Nueva York: Entre el MoMa y la ONU”

  1. Bitacoras.com says:

    mayo 25th, 2009 at 16:12

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Manhattan parece pequeña en el mapa del Gran Nueva York. Sus calles rectas y el tamaño de la isla en comparación con Brooklyn, por ejemplo, engañan la vista en el mapa. Leí en alguna guía que llegar de una avenida a otra …

  2. Dolores says:

    junio 4th, 2009 at 12:15

    Hola, Jorge: Como buena periodista (curiosa por naturaleza y con un control del Google que da miedo), he encontrado tu blog. Quería saber si salíamos en tu “Historias de Nueva York” (no sé por qué pero pensé en ese título cuando nos dijiste lo del blog) y es agradable saber que tu espera para la visita guiada a la ONU fue más llevadera gracias a nosotros. Lo mismo decimos. Espero que te llevaras tan buenos recuerdos de ese trocito de yanquilandia como nosotros. Seguro que sí. Mucha suerte en tu aventura periodística. Saludos.

  3. Chorche says:

    junio 4th, 2009 at 19:35

    🙂 Me alegro que lo hayas encontrado, luego de despedirnos pensé que ni nos habíamos cambiado los mails ni nada 😀 Culpa de la prensa, seguramente, como decía Maya, jeje. Saludos para los dos!! y buen aterrizaje en Málaga. 😉

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