En un sinvivir

viernes, abril 3, 2009 20:05
Publicado en la categoría prexinando, purnas

Tres meses estuve esperando el día. Tres meses soñando, imaginando, pensando. Quería saber qué pasaría, como lo viviría. Imaginaba todas las soluciones, todo el presente, todo el futuro. 90 días, 90 noches. Tres meses de tensión. No he vivido para otra cosa. Iba a misa y pensaba en ese día. Me duchaba y pensaba en ese día.

Dejé de comer. Dejé de merendar. La vida no tenía sentido hasta que llegara ese día. Algunas personas me preguntaban, es cierto, por ese día. Y yo decía que no pasaba nada, pero pasaba, claro que pasaba. Pasaban hormigueos, pasaban pesadillas, pasaban pieles de gallina, pasaban dolores de cabeza. Pero es más fácil decir que no pasaba nada. Y el día se acercaba. En tres meses igual he pensado en ese día mil millones de veces, o más. O menos, que tampoco me gusta exagerar.

Adelgacé unos diez kilos, más o menos. Engordé 20. Los nervios vivían una vida propia mientras ese día llegaba. Me lo conté a mi mismo por sms, en Facebook, en Tuenti, por carta postal. También me envié dos mails. Pero no me contesté a ninguno. En el fondo, lo que quería era que llegara ese día para poder contarlo, enviar tres mails, cuatro sms, dos mensajes en el facebook, dejar escrito en el muro que era ese día y colgar una foto en tuenti abierta, sin privacidad alguna porque había llegado ese día.

Hace una semana llegó ese día.

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Una respuesta to “En un sinvivir”

  1. Bitacoras.com says:

    abril 3rd, 2009 at 20:05

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Tres meses estuve esperando el día. Tres meses soñando, imaginando, pensando. Quería saber qué pasaría, como lo viviría. Imaginaba todas las soluciones, todo el presente, todo el futuro. 90 días, 90 noches. Tres meses de…

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