San Virila y las lenguas de Aragón

martes, marzo 10, 2009 18:59
Publicado en la categoría de l'aragonés, purnas

Cuenta la leyenda que San Virila era un abad del monasterio de Leyre que andaba preocupado por el misterio de la eternidad. El Señor Dios se apiadó de él y mientras Virila iba a la fuente a por agua (porque entonces no había grifos ni esas cosas modernas) le envió a un ruiseñor que se puso a cantar. A Virila entusiosmóle el canto del pajarico y se quedo ensimismado oyéndolo.

El ruiseñor debía ser la transformación del niño que le dijo a San Agustín que no se podía vaciar el agua del mar con una concha en un agujero, ya que su canto dejó a Virila embobado. Cuando se despertó y acudió corriendo al monasterio resultó que no le dejaban entrar y cuando al final pudo pasar, alguien le dijo que había habido un abad Virila que desapareció en el bosque hacía 300 años. Así que 300 años después Virila había despertado y había descubierto que si 300 años al lado de un ruiseñor se pasan en un suspiro al lado del Dios altísimo la eternidad debía ser una fiesta.

La historieta no es nueva, ya que se repite en otras tradiciones, y de hecho, en la propia tradición cristiana no es el único que se queda bobo viendo un pájaro. Así que debe ser por eso que nuestros políticos deciden quedarse mirando los pájaros. Pájaros en forma de plataformas acientíficas. Pájaros en forma de alianzas políticas. Pájaros en forma de denominaciones absurdas. Pájaros en forma de equilibrios de poder.

Y mientras miran los pájaros dejan morir una lengua, el aragonés, que sobrevive a duras penas gracias al trabajo, la gran mayoría de las veces voluntario, de algunos. Y mientras miran los pájaros dejan diluir otra lengua, el catalán, que se habla a pesar de su ausencia en la escuela, a pesar de su ausencia en las leyes, a pesar de su ausencia en el imaginario de la cultura aragonesa.

Y así, como quien no quiere la cosa, ya va casi para dos años que Marcelino Iglesias prometió que en menos de un año habría Ley de lenguas. Y casi para diez que prometió por primera vez esa ley. Y parece que fue ayer, porque todos miramos el pajarico. Un pajarico que todavía obliga a definir lo que está definido hace siglos. Un pajarico que mezcla churras y merinas y bienes y lenguas. Un pajarico que confunde el contenido y el continente y que mientras, deja pasar el tiempo, que lo pasemos y que haya más de 70.000 aragoneses que tengan menos derechos que el resto.

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2 Respuestas to “San Virila y las lenguas de Aragón”

  1. Bitacoras.com says:

    marzo 10th, 2009 at 18:59

    Información Bitacoras.com…

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  2. 39escalones says:

    marzo 11th, 2009 at 8:53

    Y se creen los americanos que con Rip Van Winckle inventaron algo…
    Vivimos en una época en la que los pajarracos se embelesan mirando las avutardas, y lo que es peor, el mundo parece dividirse entre quienes aspiran a ser avutarda y quienes aspiran a cambiar al pajarraco sin que deje de serlo.

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