La Zaragoza de Papis

miércoles, enero 28, 2009 19:25
Publicado en la categoría purnas

estatuaafricanaEl domingo conocí a Papis, o así me sonó su nombre. Después de la primera cerveza en compañía me tomé la segunda sin compañía. Y luego la tercera. En el Voltaire sonaba Ismael Serrano, que ya es sonar, y entonces la cuarta fue una Export. Entonces entró Papis. Entonces yo no sabía que era Papis. Me ofreció un reloj, dos pulseras y una tortuga. Y le dije que no. Entró para adentro, la música cambió a Sabina y cuando salió en vez de la tortuga llevaba la figura que veis a la izquierda. Le volví a decir que no y le invité a una cerveza.

Aceptó la cerveza porque quería venderme la escultura. No tengo duda. Los dos o tres primeros minutos de conversación, además de para darme las gracias fueron para regatear. Yo no quería comprarla, pero al final la compré. Y me regaló la tortuga. Ahora adornan cada una una de las mesillas que flanquean mi cama. Antes de eso, mientras nos bebíamos las Export, Papis, en un español un poco renqueante, me explicó sus once días en patera. El siguiente trago de Export fue la habitación que pagaba a 15 euros el día en Conde Aranda y que esa noche no podría pagar. Es cierto que no se si lo dijo solo para vender, pero no me extrañó su historia.

Papis había trabajado  construyendo la Expo, pero la Expo ya acabó. Así que aquí andaba, desde Senegal, donde viven su madre y sus hermanos, paseando arriba y abajo con figuritas de madera hechas vete a saber dónde buscando que entre cervezas alguien se las compre. “No problemas con policía, no vendo CD”. La SGAE no debe preocuparse por él mientras anda por las calles de la ciudad y entra en los bares donde se ama, se bebe, se baila, se ríe, se llora, se confiesa y se reniega el resto de la gente.

Papis también es el legado de la Expo, sin duda, y por Conde Aranda, por la Madalena, por el Gancho, hay decenas de Papis buscando un nuevo lugar. Me dijo que no quiere ir a Francia, que a pesar de todo está a gusto en Zaragoza, pero tiene miedo de que le obliguen a volver a su país. “Senegal, mucha más crisis”. Claro, Senegal siempre está en crisis. Nuestra crisis es ínfima comparada con la crisis perpetua de los países del sur, y de nuestros barrios del sur. Yo no hablé casi, tampoco podía decir nada, pero sin embargo se bebió la cerveza en la mitad de tiempo que yo. Tenía que seguir la ruta, seguir vendiendo. Así que Papis se fue y me quede con la pareja que comparte brazos y piernas mientras se besa y una tortuga.

Después en el kebab no había nadie. La tele, un canal egipcio, emitía una serie tipo Sensación de Vivir pero en árabe. Me dejé la bolsa y tuve que volver. Sonriente, Ahmed me dijo: “sabía que volverías”. El kebab me repitió toda la noche. A las 6,45 sonó el despertador pero nada de esto era un sueño, claro, ni siquiera lo parece. La Zaragoza de las culturas y de las rutas solitarias de domingo tiene estas cosas.

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6 Respuestas to “La Zaragoza de Papis”

  1. Bitacoras.com says:

    enero 28th, 2009 at 19:26

    Información Bitacoras.com…

    Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….

  2. aragoneame.com says:

    enero 28th, 2009 at 21:05

    La Zaragoza de Papis | Purnas en o zierzo…

    Bonita historia…
    El domingo conocí a Papis, o así me sonó su nombre. Después de la primera cerveza en compañía me tomé la segunda sin compañía. Y luego la tercera….

  3. Raúl says:

    enero 28th, 2009 at 22:00

    Muy buen post. Un día me tienes que invitar a una caña en uno de tus bares. Yo pongo el tabaco

  4. Tío Khosrove says:

    enero 29th, 2009 at 0:19

    Bien, compadre, bien…

  5. amigoplantas says:

    enero 29th, 2009 at 16:41

    Ynosotros jugando a eso del. “Este mundo me debe, pero no me paga”

  6. Vesania.- says:

    febrero 2nd, 2009 at 12:42

    me gusta la escultura.
    🙂

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