Matar civiles no es la solución, porque dejarán de ser civiles

miércoles, enero 14, 2009 13:23
Publicado en la categoría purnas

Foto Reuters

Foto Reuters

Ayer, justo antes de anunciar que dejaba la dirección de Público (o le dejaban) Ignacio Escolar le decía esta frase en RNE al portavoz de Defensa de Israel: “Es cierto, no disparáis a los civiles, simplemente les acertáis”. Resume la situación de estas tres semanas de ataque de Israel sobre la Franja de Gaza. En un ataque contra Hamás Israel ha matado según sus propias cifras, el doble de civiles que de presuntos combatientes, al margen de la destrucción de infraestructuras básicas o del corte de suministros que agrava la situación de bloqueo desde hace dos años. Israel, con las armas que compra a España, entre otras, está amparándose en la inacción de Europa, el apoyo de Estados Unidos y la vacuidad de las Naciones Unidas para seguir prorrogando la situación de inviabilidad de un estado palestino allí donde debiera estar. Es lo que llamé “el buenismo, la sinrrazón y la guerra en Gaza“, y que otros muchos han explicado más y mejor que yo.

Paradigma de todo esto son las dos notas de prensa que pude ver ayer. Una, del Gobierno de Israel a través de su embajada en España, agradeciendo las “muestras de solidaridad” recibidas durante el conflicto. Otra, de Cruz Roja en Aragón donde el párrafo de presentación aterroriza: “una vez pasados estos días de navidad, volvemos a la carga con una nota de prensa sobre la situación en la franja de Gaza. Espero que sea de vuestro interés”. Ya hemos comido el pavo, ya hemos dejado a la muerte campar a sus anchas, ahora, lamentemos y ayudemos. Lo lamento, porque me consta la labor de Cruz Roja en muchos conflictos y de su paralela la Media Luna Roja dentro de Gaza con sus ambulancias marcadas como objetivo, pero no deja de causar tristeza que la buena intención de la frase acabe teniendo un significado siniestro.

Generación tras generación ven en esta constante lucha desigual de David contra Goliat (con los papeles cambiados, no lo olvidemos) una puerta hacia el no-futuro. Así nunca será viable una situación de paz en la zona. Así nunca vivirán tranquilos los israelíes de Sderot o Ascalón, y seguirán muriendo los palestinos ahogados por un vecino que es más fuerte, más matón y que además, cuenta con el apoyo de los maestros y de los otros alumnos que no se inmiscuyen. La vía del medio del bombardeo y la destrucción sólo arrastra más destrucción y más muerte. Para todos, menos para los que a cargo del presupuesto investigan y desarrollan armamento que luego vender a Israel, como pasa en España, amparado por el mismo partido en el gobierno que se manifiesta hipócritamente contra la invasión de Gaza.

El próximo sábado, 17 de enero, hay otra manifestación en Zaragoza. La convoca el Foro Palestina Libre y partirá de la Glorieta Sasera a las seis de la tarde. Avisados e invitados quedáis, igual que a leer el artículo de hoy de Gervasio Sánchez en su blog del Heraldo donde cuenta cosas como esta:

En un debate radiofónico entre dos ex pilotos de guerra israelíes, Jonathan Sapira le dice a su interlocutor partidario de la mano dura: “Hablas de arrasar. Ten en cuenta que muchos del 1.5 millón de habitantes viven en míseros campos de refugiados que tu no desearías ni para el peor de tus enemigos. Cada ves que matemos a más civiles, habrán más extremistas y la solución a la paz será más difícil. Hay dos opciones: o hablar con ellos o como tu dices arrasar y destruirlos. El pueblo judío no puede elegir la destrucción de Gaza. Es un crimen de guerra que además no sería efectivo”.

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario