Rajoy, la Constitución y la libertad individual

sábado, diciembre 6, 2008 12:50
Publicado en la categoría purnas

Ayer me tocó escuchar a Mariano Rajoy en un acto con Nuevas Generaciones del Partido Popular. Habló Rajoy de la Constitución Española que hoy parece que cumple 30 años. Mientras lo escuchaba, me iban llamando la atención cosas de las que decía, o incluso de las que no decía. Por ejemplo, no nombró a la última víctima de ETA, el empresario vasco Ignacio Uría. Hablo, sí, de las víctimas, pero no personalizó, contrastando con los homenajes individuales a víctimas del terrorismo. No es por pensar mal, pero resulta llamativo.

El caso es que Mariano Rajoy desgranó las a su juicio ideas básicas de la Constitución, que, curiosamente, responden punto por punto a sus “ideales” como partido, y dejando, por tanto fuera del constitucionalismo, todas las demás ideas que pululan por las cabezas de España. Cito textualmente del discurso de Rajoy transcrito en la web de Nuevas Generaciones.

“Me refiero siempre a la libertad individual. Nadie, salvo las ideologías con resabios totalitarios, atribuye la libertad a instancias superiores al individuo”

“España es algo más que un enclave geográfico. Es una historia compartida, una sangre que se ha mezclado mil veces, una comunidad de sentimientos, un proyecto solidario para el futuro, el marco que garantiza nuestra libertad, la unidad que nos da fuerza ante el mundo… todo eso, y más, es España”.

Así de simple. Son dos frases del mismo discurso, lo juro. Es decir, por un lado, alaba la libertad individual como valor supremo y, por otro, asegura que España es una unidad de destino en lo universal, o derivadas. Ahí es nada. Bajo los atronadores aplausos de las Nuevas Generaciones Rajoy dijo estas dos frases en menos de cinco minutos sin inmutarse.

De estas dos ideas básicas hace engarzar Rajoy una tercera, la igualdad. Igualdad que, colgando de estas dos ideas sólo supone para Rajoy que un ciudadano de la Coruña y uno de Sevilla tienen los mismos derechos. Siempre, por supuesto que haya nacido en España, viva en España y trabaje en España. Ni siquiera los ciudadanos españoles que trabajen en Europa o América son iguales cuando colgamos la igualdad de las dos frases de arriba.

Pero volvamos a la idea de nación que tiene este señor (y su partido):

Lo importante no es nuestro pasado. Lo que importa es la voluntad libre y democrática. Lo importante es que los españoles decidimos libremente que somos una nación, es decir, que somos soberanos y que lo somos todos juntos, que conformamos una soberanía indivisible. Somos una nación porque queremos serlo. Y vamos a seguir siéndolo porque no queremos dejar de serlo

Es decir que como “lo importante no es nuestro pasado” lo importante es que “decidimos” (pasado) ser una nación. Al margen del empleo de esa primera persona del plural que deja fuera a un buen porcentaje de ciudadanos que viven en España, es curioso que se abomine del pasado a la vez que se recurre a él para justificar algo. Bueno, no es curioso, es una trampa dialéctica un tanto burda.

Dice más, Mariano:

Ese es el pedestal de nuestra nación: la voluntad de los españoles

Algunos, defensores de las mismas ideas que estamos defendiendo nosotros, han desenterrado su nostalgia del Estado Federal y, peor aún, han resuelto competir en nacionalismo con los propios nacionalistas.

Es decir que algunos españoles no se suben a ese pedestal. ¿Entonces, señor Rajoy? Si el ser de España depende del deseo de los “españoles”, y algunos “españoles” no quieren ser España…¿No son españoles?¿No pueden decidir?¿Su llibertad individual vale menos que la suya? No se yo si con estos argumentos convencerá a alguien. Su público está entregado, pero desde luego, nadie de su público creo que se crea sus soflamas, que, por cierto, son blanditas, blanditas para el ala más hacia la diestra de su partido.

Y hablando, de todo un poco, como quien no quiere la cosa. Dice Rajoy de la libertad individual (recordemos, libertad individual de los ciudadanos españoles, que no de los demás):

La persona es el único sujeto de derechos, incluido el derecho a equivocarse, el derecho a engordar, a hablar en castellano, a escoger la educación de sus hijos, y a rotular su tienda en la lengua que le parezca sea español, catalán u otros.

Si estamos de acuerdo en esto, digamos pues, que se retire de la Constitución el “deber de conocer” el español, por ejemplo. O la “indisoluble unidad” de España, o el “derecho y deber de defender España”. Es más, si estamos de acuerdo en esto, ¿por qué su partido se opone en Aragón al reconocimiento de otras lenguas aragonesas como el aragonés y el catalán? Se supone que debo ser libre de poder educar a mis hijos en la lengua que decida, que debo poder comunicarme con la administración en la lengua que decida, que debo poder vivir en la lengua que decida…pero según usted, la única lengua que debe regirse por esos principios es el español. Curiosa forma.

Insisto, todo esto está publicado como declaraciones textuales de Mariano Rajoy, yo las oí, pero se pueden leer, desde luego. Una colección de tópicos deshilachados articulados de forma que parece que se defiende una cosa cuando, lo que en realidad hacen es lo de siempre, proteger y defender la “unidad indisoluble” sacrosanta y sagrada de España y al español, que no a los españoles. Amén.

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2 Respuestas to “Rajoy, la Constitución y la libertad individual”

  1. Bitacoras.com says:

    diciembre 6th, 2008 at 12:53

    Información Bitacoras.com…

    Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….

  2. Alejandro says:

    diciembre 6th, 2008 at 15:13

    Rajoy incide en una idea que ha dado muchos réditos, sobre todo en un país como España de escasa tradición democrática, dónde falta base. Es asociar la idea de España a las libertades (las suyas). Así el resto de ideologías políticas no son democráticas ni dan libertades, y si le sumamos los asesinos de ETA y lo mezclamos de aquí y allá, tenemos una idea simple y fácil de expandir. Es muy sibilino.

    Por otra parte es lamentable y hasta cómico, como no se define como no nacionalista, idea que es peyorativa para ellos ser nacionalista, pero habla de España como nación y voluntad de los españoles de querer ser nación. Eso sí otras partes de España quedan excluídas de si quieres ser esa nación u otra.

    Y esa misma constitución coge la parte que le interesa. No coge la que habla de reconocimiento de nacionalidades, de diversidad lingüística y cultural. No. Coge la que habla de unidad indivisible, de usar el ejército para ello.

    Días como hoy y con personajes como éste, me reafirman en mi pensamiento político.

    PD: Chorche, debe ser durísimo aguantar un acto de NNGG, no sé que tratamiento de shock post traumático se debe hacer después de asistir.

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