El asunto Vodafone (y 7) La tozudez contra la sinrazón lleva al acuerdo

miércoles, junio 11, 2008 11:50
Publicado en la categoría purnas

Recuerdo a Paco Martínez Soria en Don Erre que Erre reclamar por unos céntimos de menos en un banco. A pesar de enfrentarse con una gran institución financiera, el tozudo consigue que la razón impere y que, al final, le devuelvan esos céntimos. Mi asunto con Vodafone no era cuestión de céntimos para mi (más de 120 euros), aunque sí para ellos que facturan millones de euros al año, pero, aún así, han tenido que pasar varias cosas para que, al final, me den la razón.

Porque sí, porque ayer me llamó Beatriz del Departamento de Calidad de Vodafone y después de preguntarme algunas cosas sobre la reclamación, me aseguró que refacturarán la deuda y que no me cobrarán todas las conexiones que exceden de lo contratado por teléfono a Vodafone Live!. Es decir, lo que yo pedía desde el principio.

La resolución del conflicto comenzó el lunes, cuando después de ser amenazado de nuevo por los “abogados” de Vodafone, y, sin previo aviso, Vodafone me envía un sms y me asegura que en breve “será restablecido el servicio”. En efecto, a los pocos minutos, y dos meses después, mi teléfono Vodafone podía emitir llamadas. Consultando en mi facturación online, veo, además, que las dos facturas reclamadas figuran como abonadas, y, que, por tanto, Vodafone no me reclama ningún pago.

Ayer, fue el Departamento de Calidad el que contactó conmigo para confirmar la puesta en funcionamiento del servicio y la reemisión de la factura por el importe resultante de restar lo reclamado del total, es decir, facturar exclusivamente lo que estoy dispuesto a pagar tras ser engañado por teléfono por su departamento comercial. Esta es la solución que yo reclamaba a través de la Junta Arbitral de Consumo, a la que, al parecer, Vodafone no está dispuesto a llegar, y por eso ahora me ofrecen un acuerdo al que yo hubiera accedido desde el primer momento, si en vez de amenazarme, cortarme el servicio y rehusar todas mis explicaciones, ellos hubieran estado dispuestos también.

En todo caso, este es el capítulo previo al final de la historia. Yo me mostré conforme con la reemisión de la factura, renuncio a la resolución del contrato (es decir a la baja, que también reclamaba, y que haré a su debido tiempo) y a seguir adelante con la reclamación. Eso sí, la comunicación a Consumo del cese de la reclamación sólo la haré una vez que, como me han asegurado, me llegue por carta y firmado un papel como que la deuda está cancelada.

Toda esta historia, que podéis seguir entera desde aquí , nos enseña varias cosas:

  1. No es imposible la lucha contra las grandes multinacionales que vulneran los derechos del consumidor, sólo hay que perder tiempo, y en ocasiones, estar tres meses sin teléfono móvil. Sin embargo, las ofertas de otras compañías en telefonía prepago permiten no estar incomunicados.
  2. Las compañías tratan de amedrentar al consumidor, pero si se tiene la razón, hay que seguir adelante
  3. Reclamar es gratis, y el apoyo de algunas asociaciones, como Torreramona para según que temas, también.
  4. Si se puede llegar a un acuerdo ahora, ¿no nos hubiéramos ahorrado todo esto hace tres meses?
  5. La publicidad negativa les hace daño. Publicar nuestras historias contra las empresas de telefonía y compartir las experiencias ayuda, no sólo a desahogarse, sino también como medida de presión, la única de que disponemos, además de la ley.

Así, que, bueno, gracias por el apoyo, por el seguimiento, y os animo a reclamar cuando consideréis vulnerados vuestros derechos. Yo no se para Vodafone cuanto suponen 120 euros, pero para mí, 120 euros en un mes, es una enorme cantidad de dinero que no he estado dispuesto a que me estafen.

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Etiquetas: vodafonequejaconsumoarbitrajemóvilestelefonía

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