Sobre el trasvase del Segre y el resto de trasvases

jueves, abril 3, 2008 20:54
Publicado en la categoría purnas

Curiosa postura del gobierno de Aragón con el trasvase del Segre. Presunto, y probablemente, afortunadamente interruptus. El discurso oficial tiene dos ejes fundamentales.

  1. Nos oponemos a los trasvases del Ebro, y, por tanto, como el Segre es de la cuenca del Ebro nos oponemos a este trasvase
  2. La transferencia de Yesa a Bardenas o de Yesa a Zaragoza es entre la misma cuenca y, por tanto, están bien hechas.

Evidentemente una premisa anula a la otra. Algo falla en ese absurdo silogismo planteado desde Iglesias&Boné&Biel S.L. A ese absurdo se añade, además, el empecinamiento de B&B en Gran Scala, un agujero sin fondo de recursos hídricos al que apoyan, alientan, apadrinan y hasta les pagan las putas (metafóricamente, supongo).

Por recapitular los vértices de esta historia tenemos por un lado el escaso agua de boca de los habitantes de la gran Barcelona, unos 5.000.000 de habitantes. Por otro, una sequía galopante que afecta a todas las cuencas y, por tanto, a todo el sistema hídrico del Ebro. Tenemos, por otra parte, unas demandas agrícolas en Bardenas, por ejemplo, que sobreexplotan sus recursos y que no rinden económicamente de manera adecuada (por la caída del precio del cereal, por la cada vez más escasa subvención europea, por el encarecimiento de la maquinaria, etc.). También unos alrededores de Barcelona que, durante los largos años de desarrollismo han generado una cada vez mayor demanda de agua para la industria, el sector turismo, y, que, además, como estamos descubriendo estos días, deja escapar litros de agua en tuberías mal enganchadas durante años, fallas estructurales e invasión de torrentes y rieras naturales.

Personalmente el Gobierno de Aragón carece de legitimidad para hablar de agua hasta que no realice tres acciones concretas:

  1. Paralizar sine die Gran Scala
  2. Paralizar los trasvases internos de Yesa a Bardenas y el previsto a Zaragoza, y, por tanto, el recrecimiento de Yesa
  3. Replantear al Pacto del Agua en el momento actual, con la negativa a construir grandes embalses (que no llenarían las lluvias que no caen, no lo olvidemos) y la adecuación al ciclo hídrico mediterráneo propio de la cuenca del Ebro.

Hecho esto podrá mostrar su oposición a lo que le de la gana. Pero el trasvase del Ebro es el mismo para Gran Scala, para Zaragoza, para Barcelona o para Murcia. Si los que nos hemos opuesto durante años a los trasvases no mantenemos un discurso lógico en todas las situaciones, la respetabilidad de lo que decimos cae en picado. Si criticábamos el desarrollismo invasivo en Levante es lógico criticarlo aquí también, si abominamos de los trasvases por todo el daño ecológico, económico y vital que producen, debemos hacerlo en las Cinco Villas y en el Segre.

Dicho esto, es evidente que esto no soluciona el problema de la sequía, ni la falta de agua de boca en muchos pueblos de Aragón, ni las restricciones que se prevén en Barcelona. Ante eso hay soluciones a medio plazo (desaladoras), a largo plazo (ahorro de agua) y a más largo plazo (cambio en las estructuras económicas). Pero se necesitan también a corto plazo. Un aporte puntual a las cuencas del área de Barcelona supondría un leve problema, desde luego, pero también un respiro para las maltrechas cuencas catalanas. Hoy el pantano de Sau ha tenido que sacar agua para abastecer la red quitando el tapón del fondo, literal, porque el nivel no llegaba a los desagües. Eso necesita una solución urgente, y es aquí donde se debe apelar a la solidaridad y no en la creación de infraestructuras permanentes, caras, que plantean peor solución, que provocan mayores problemas como las invasiones alóctonas o el cambio de ciclo vital de los ríos.

Algo hay que hacer. Y no, no es responsabilidad sólo del ciudadano que abre el grifo para lavarse los dientes. Años de despilfarro y de creación de estructuras que despilfarran agua tienen la culpa. Y eso no lo hace el ciudadano.

Etiquetas: ebrosegrebarcelonaaragóngranscala

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario