No es de recibo. 5 años de la invasión de Irak

jueves, marzo 20, 2008 23:17
Publicado en la categoría purnas

En los tiempos de San Google y de los archivos, en los tiempos de la difusión ad nauseam de lo escrito y lo dicho, todos somos testigos y creadores de lo que oímos y decimos. Hoy, cinco años después, la población civil de Irak sigue muriendo cada día. Hoy, cinco años después, el precio del petróleo se ha quintuplicado. Hoy, cinco años después, con Saddam muerto, sólo un estúpido puede decir que la democracia está consolidada en Irak. Ha habido elecciones, sí. Justo es decirlo. Hay un presidente, los kurdos ya no son exterminados y tienen una semiautonomía en Irak mientras son ninguneados en Turquía (de la OTAN), hoy el petróleo está en manos de compañías americanas, y los policías que mueren ya son iraquíes. Esos son los logros que tan contentos ponen a José María Aznar y a George Bush. Tony Blair ha guardado silencio, aunque será por vergüenza torera mientras los soldados británicos siguen muriendo en el desierto, en Basora.

Hace cinco años no sabíamos que iba a haber más de 100.000 asesinatos de civiles. Hace cinco años no conocíamos Abu Graibh, aunque teníamos el precedente de Guantánamo. Hace cinco años no sabíamos que los mercenarios pagados por las empresas estadounidenses valoraban sólo un poco más su vida que la de los iraquíes. Hace cinco años que José María Aznar, presidente de España, apoyaba una guerra y nos decía: “Creanme si les digo…”. No le creímos entonces. No le creemos ahora. Pero él se sigue creyendo sus propias mentiras. 

Es cierto que Saddam Hussein era un dictador. Es cierto que exterminó a los kurdos con gas. También es cierto que a ese dictador lo armó Estados Unidos. Y también es cierto que sin él, y con el todopoderoso ejército estadounidense en el país, la situación está muy lejos de ser “buena aunque no idílica” como dice el orate José María Aznar. Nada de lo que dijeron, nada de lo que prometieron, nada de lo que esperaban ha sucedido con la invasión de Irak. A los que nos opusimos entonces a aquella invasión nos llamaron lo habitual cuando te opones al PP en el Gobierno. Antipatriotas, rojos, insolidarios, stalinistas, antidemócratas. El tiempo, lamentablemente, nos ha dado la razón.

Hace cinco años, después de entrar del balcón de darle a la cacerola en Barcelona, escribí un texto que se llamaba “Desde la indignación cotidiana“. Purnas no existía todavía y por eso está colgado en Indymedia. Extraigo un párrafo desde la indignación de ver que dos del trío de las Azores todavía siguen bañándose con erótica alegría en la sangre de todos los muertos en la guerra de Irak.

NO ES DE RECIBO que los informativos de todos los que pagamos impuestos en este estado, hablen de que “los helicopteros americanos trabajan sin problemas”, para referirse a que bombardean instalaciones militares y civiles de un pais agredido e invadido ILEGALMENTE.

NO ES DE RECIBO. No es justo. No es moral. No es legal. No es ético. No es ni siquiera humano. En sus conciencias, los muertos, los niños sin brazos. En sus conciencias el dinero manchado de sangre. En sus conciencias la mentira, la hipocresía, el poder corrupto.

Y yo, como muchos otros, manifestando cada día mi rechazo, mi indignación, que empieza a rayar lo insostenible, mi verguenza por pertenecer a un estado gobernado por esta gente. Los de siempre. Los que solo consideran como sus iguales a los de su misma calaña. Mi cacerola sonará esta noche una vez más, como hace diez días. Mi mente volará entonces a Basora, a Um Qasr, a Bagdad, a Nayaf, a los sitios donde la verguenza de la humanidad tendría que ser infinita. Pero también a cada sede del Partido Popular, a cada una de las cabezas de los ministros, a la Casa Blanca, al Pentagono, al 10 de Downing Street, al palacio donde Saddam se encuentre escondido, y entonces en voz alta, con el puchero abollado por el cucharon, gritare, una vez mas.. ¡ASESINOS!
 

Etiquetas: irakaznarguerraaniversariobush

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