El viento que todo lo arrastra

miércoles, marzo 5, 2008 19:18
Publicado en la categoría purnas

Es este viento el que nos hace a Zaragoza así. Es este viento el que me hace a mí así. Es este viento el que todo lo arrastra. El que todo lo puede. El que te golpea en la cara y se te mete hasta el estómago. Lo odiamos cuando viene. Lo odiamos cuando se va. El viento era tan frío que no nos dejaba salir a la calle. El viento lo corta todo. El viento lo hiere todo. Y con la misma fuerza, el mismo frío, la misma crueldad cortante, lo cura todo. Es el viento el que nos hace amar. El que nos hace sentir. El que nos hace creer. El que tira vallas y puentes, pero derriba muros y puertas. El viento que puede con los cañones. El viento que puede con los rencores. El viento que crea, y destruye. El viento es nuestro dios helado. Más que el río. Más que las columnas. Más que las iglesias.

El viento es poderoso en el valle. Nos hace agachar la cabeza para golpear más fuerte. Nos hace cerrar las puños, para gritar más fuerte. Nos hace cerrar los ojos, para mirar más adentro. El viento puede. Nosotros podemos. El viento hace espirales con las cosas que encuentra en la calle. Nosotros hacemos espirales con las personas con las que nos encontramos en los portales. Nos resguardamos del viento. Y salimos juntos a luchar contra él. Con el viento frío viene el sentimiento caliente. Con el viento frío, viene la rebelión del mundo. Con el viento frio, sentimos la fuerza que nos arrebatan.

El viento es tan poderoso, que nos hace desear juntarnos unos a otros. El viento es tan poderoso, que todavía buscas el calor de quien no te lo da. El viento es tan frío, tan fuerte, tan cruel, que estás deseando un contacto de una piel tan fría como la tuya para calentarse juntos. Con y contra el viento.

Esta tierra es Aragón. O eso dicen.

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