Las dos españas y las españitas

domingo, enero 6, 2008 15:23
Publicado en la categoría purnas

Viene de hace unos años, pero ahora, cuando volvía del rastro de la Plaza de Toros me ha dado por pensar en los colgajos de balcón. Hace unos años se pusieron de moda los papanoeles que trepaban por una escalereta. A esa versión del señor de nariz y traje rojos le siguió casi inmediatamente, surgida de la tradición testicular, la de los tres reyes majos de peluche que también trepaban y accedían a los balcones. Algunos hasta con sus camellos. Ahora, años después, la división es patente. Hay balcones donde reina el muñeco rojo, y balcones donde papanoelean tres tipos venidos de no se sabe bien donde.

Los balcones de España son ahora o de Papá Noel o de los Reyes Magos. Son las dos Españas. Las del PP y el PSOE. Las del Barça y el Madrid. Las de la playa y la montaña. Las de la paella de pescado o de carne. Las de la COPE y la SER. Las del tren o el autobús. Se mezclan. NO he podido identificar absolutamente a Papá Noel con el PSOE, el Barça, la playa y la paella de pescado. Ni a los Reyes Magos con el Madrid, la montaña y la COPE. Pero ahí están. Seguro que estos días se han oído conversaciones en las que aludiendo a las cristianísimas y españolísimas tradiciones se abominaba del tío de la Coca-Cola. Y aludiendo a las mismas razones, los vilipendiados eran los tres pobres magos (incluído uno pintado de negro en el siglo XIV y todavía en muchas cabalgatas, a pesar de la indudable presencia de personas negras en nuestras calles).

Y mientras los balcones se dividen entre camellos y renos de nariz roja (por favor, no hagan relaciones extrañas), pensaba en todos aquellos que no somos ni de la COPE ni de la SER, ni del PSOE ni del PP, ni del Madrid ni del Barça, que nos gusta la paella lleve carne o pescado, que por viajar en buena compañía nos da igual hacerlo a la playa o a la montaña, en tren o en autobús. Somos las españitas. Los que no existimos. Los que, tampoco, nos vemos obligados a elegir entre los Reyes Magos y Papá Noel. Y no, no colgamos los dos del balcón (que también los hay, como los que ponen pegatinas del burro y del toro en el coche). Simplemente regalamos cuando queremos a las personas que queremos. En Reyes, para el día de la Cocacola o el 29 de febrero o de marzo, por poner. Somos la tercera vía. No somos ni carne ni pescado. Es más, somos carne, pescado, marisco, cereales y verduras. Porque existir, existimos, desde luego. Pero como no optamos por sus opciones prefieren ningunearnos. Yo en mi balcón tengo colgada una bandera. Porque me da la gana. Y por ella, lo más que trepan, son brujas de colores que hacen cagar los troncos. Son duendes verdes que me hacen soñar con cosas que no debo soñar.  Vienen las palomas, y los gorriones y no se asustan de tíos con barba. Porque para barbas…las mías.

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