La calabaza de fin de año

miércoles, enero 2, 2008 14:16
Publicado en la categoría prexinando, purnas

Calabaza en la ventana

Calabaza en la ventana

Regalo de principio de año. En una ventana. Grande, hermosa, naranja. Tú quieres ser la hiedra que sube desde el suelo. Buscas alcanzar esa ventana. La buscas. Sin motivo, pero con todos los motivos. Naces de las raíces de un suelo profundo y viejo. Ves la luz. Arriba, a la derecha. Muy arriba. Por la ventana del mundo ves una ciudad que podría ser cualquier otra. Pero has subido. Un abrazo tierno, plagado de interrogantes de un año que empieza. Plagado de deshechos del 2007. Plagado de esperanzas. La hiedra sigue subiendo. Pero de repente se hiela en calabaza. Ocupa toda la ventana y teme caer al suelo. Tiene los pies firmes, como siempre. Para eso están. Y por eso no cae. Se queda en el alféizar. Porque hay cosas y cosas. Se ha convertido en calabaza. Lejos del cuento de Cenicienta aquí lo que ocurre no es ni hermoso ni feo. Es. Lejos de la ficción. Al menos la calabaza es muy naranja. Tan naranja que vaticina veranos y primaveras. Tan cerca del suelo como del cielo. Tan helada de hiedra. De hiedra a calabaza sólo hay un paso. Sólo hay que descolgarse un poco. Por eso no se plantea cambiar. Aunque cambie. Por eso todo sigue igual que siempre. Entre la hiedra, la ventana y la calabaza sólo hay un milímetro de diferencia. El que hace erizar el pelo. O no.

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