La Zaragoza de la Expo, la Barcelona del Fórum y la ley del civismo

sábado, diciembre 8, 2007 18:14
Publicado en la categoría purnas

Cuando digo que soy espiral , me lo creo. Me lo creo. Cuando a veces las cosas que te rodean se “espiralizan” hacen que mi propia espiral cobre sentido. Llevo varias días sintiendo el vértigo de la espiral en las noticias. Alguna vez, y no sólo yo, se han comparado grandes eventos como la Expo o el Fórum de Barcelona. En el blog “Changing cities ” un sociólogo urbano habla de los cambios en las ciudades a golpe de evento. Cambios urbanísticos y arquitectónicos, pero también sociales. Aparejado al proceso de construcción de una gran isla de cemento entre el lumpen y lo cool (osea, el Fórum2004), Barcelona concibió su ley del civismo.

La siempre heroica e inmortal (a pesar de los pares y pesares) ciudad de Zaragoza también tiene su propio proceso de evolución. Y su digievolución pasa, como no, por elaborar una nueva ley de civismo. Una ley de civismo que contiene absurdos como comparar mear en la calle con tender la ropa a la calle. Una ley de civismo que vigila los graffitis, los carteles y los avisos. Evidentemente no los publicitarios, sino todos los demás, entre los que, por supuesto, están los mensajes “subversivos”. Una ley de civismo que impide juntarse para beber en la calle, lo que lleva implícito la prohibición del pregón del Pilar, de las peñas, de las verbenas y de los conciertos al aire libre. ¿O no?. Una ley del civismo que, además, regula cosas ya reguladas y que, en el fondo, supone un paso más en el control ciudadano. ¿Por qué?. Pues porque todas las conductas incívicas no son generalizadas. La prohibición de mear en la calle no impedirá que se mee en la calle. Algo que ya es reprendido por los ciudadanos y afeados por las normas básicas de convivencia, ahora se convierte en multa (y por tanto) ingresos para el ayuntamiento, cuando ya está multado y es causa de posible sanción, por otra legislación y otra administración. ¿Es más importante prohibir bajar la basura antes de las 21 horas o construir contenedores herméticos subterráneos que permitan que cada cual baje la basura cuando pueda?.

El caso es que el Ayuntamiento de Zaragoza pretende dar una vuelta más al dogal que mantiene encerrada a la ciudadanía. No hago una llamada a mear en la calle, sino todo lo contrario. El ciudadano consciente y responsable se basta y se sobra para no mear en la calle. Pero la intención recaudatoria y restrictiva es más que excesiva. Y además, no es nueva. No nos engañemos, va aparejado a la creación de un modelo de ciudad en el que no vivan personas, sino robots. Una ciudad a golpe de hormigón, asfalto y limpieza de cara. La Barcelona del Fórum, la Ciudad de las Artes de Valencia, la Zaragoza de la Expo. Ciudades que intentan dejar de ser ciudades para pasar a ser escaparates de cosas que no existen. Como las personas que no tienen que lavar ropa. Las personas que tienen un lugar donde juntarse para beber y pagar la bebida. Las personas que pueden bajar la basura todos los días a las 21 de la noche. Las personas que viven en el mundo perfecto de Pin y Pon.

Y ahora me bajo a arreglar la palanca que activa el limpiaparabrisas del Xampi (Corsa TR para los no amigos). Si ya estuviera aprobada la ordenanza de civismo no podría hacerlo, por cierto.

 

Etiquetas: barcelonazaragozaforumexpocivismoley

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