El dragado del Ebro es ilegal. Abel Lacalle dixit

jueves, noviembre 8, 2007 20:59
Publicado en la categoría purnas

Por esas hermosas cosas que pasan en nuestro país, la Asociación de la Prensa de Aragón asegura que hay precariedad entre los periodistas. Que bien. Teniendo en cuenta que en la junta directiva de la APA hay directivos de medios de comunicación, es una estupenda forma de tirar piedras contra su propio tejado. O mejor, contra el tejado de los que sí somos precarios, claro. Teniendo en cuenta que algunas de las becas que proporciona y fomenta la APA son sin pago, es decir, que fomentan la becarización y la precarización de los periodistas, también es un gran metodo de denuncia. Siempre he dicho que las declaraciones grandilocuentes de poco sirven sino se acompañan de gestos, aunque sean pequeños. Por ejemplo, exigir que a todos los becarios a través de la APA se les pague por su trabajo.

 

No es lo único hermoso que pasa en este país nuestro que va de los Pirineos a Ademuz y de Fraga a Ariza. También existen colectivos que desaparecen de los imaginarios. Gracias a los medios, por supuesto. Ocupados como estábamos en la apertura (hasta que lo cierren) del túnel de Bielsa, de la construcción de Arcosur (que no se iba a hacer con Belloch como alcalde) o de lo buena que es la cerveza para la salud, ayer no hubo tiempo material para que aparecieran en algunos medios aragoneses las más de 200 personas que se reunieron para escuchar a 5 expertos de 5 universidades diferentes vinculados con la Nueva Cultura del Agua. La Nueva Cultura del Agua que llenó la boca de nuestros maravillosos políticos contra el trasvase y de la que se olvidan cuando hablan de Yesa, Santaliestra, dragados, azudes, montañas o Expos.

 

  

El vídeo es sólo del ambiente del principio. Por estar estaba hasta Emilio Gastón, el descabezado (virtualmente) Justicia de Aragón. Gente sentada en el suelo, en los rincones, de pie, situada como podía escuchando las razones científicas contra el dragado, el azud y la sobreocupación del espacio inundable de Ranillas. Marta González, Alfredo Ollero, Narcís Prat, Francisco Comín y Abel Lacalle explicaron desde diversos puntos de vista la insostenibilidad de lo que iba a ser paradigma de lo sostenible. La ilegalidad de las actuaciones teniendo en cuenta la nueva Directiva Marco del Agua que obliga a un estado del río en 2015 que todas las obras que están haciendo en Zaragoza no sólo no conseguirá sino que impedirá realmente.

 

 

Abel Lacalle fue explícito: “El dragado y el azud, con la normativa europea, son claramente ilegales”. Francisco Comín aseguró que hay una solución: “El derribo del azud”. Narcís Prat explicó lo que había pasado en el Besòs con los azudes hinchables que nunca han podido hinchar y afirmó que una única posibilidad para que Zaragoza tenga un río y no una charca es que nunca se cierren las compuertas del azud. Alfredo Ollero explicó con todo lujo de detalles porqué el dragado sólo es el primero de una serie infinita de dragados que degenerarán el río porque cambian la dinámica de arrastre del río creando además un riesgo en todas las sujeciones de las estructuras (puentes y azud) por el arrastre incontrolado naturalmente de los sedimentos.

 

En fin, un panorama nada halagüeño que mereció una mínima atención de los medios aragoneses. ¿Para qué?. Mejor pensar que los 400 metros de navegabilidad, el sobrecoste, la factura millonaria de un azud que hubo que rebajar y que obligó a un dragado que se está haciendo de forma salvaje, conseguirán colocar a Zaragoza en el mapa. Pensaban que en el mapa de ciudades modernas, pero no, la colocarán, sin duda, en el mapa de las ciudades brutalmente agresivas con el medio ambiente, el hábitat, y el propio ser humano. O incluso hu-maño.

 

Etiquetas: periodismomediaapanoticiasnewspiedrapuentezaragozaaragondragado

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario