Confesión: Ayer iba con España

lunes, septiembre 17, 2007 12:43
Publicado en la categoría purnas

Vicisitudes. Bici-Situdes, que decían Les Luthiers. Confieso que ayer iba con España en la final del Eurobasket. Sí, sí. Y quizás por eso perdió. Vete tú a saber. Conste que esta confesión la hago sin ningún tipo de presión. Conste que tiene mucho que ver el que Rusia ganara a Lituania, pobres. Conste que también tiene que ver que Marc Gasol agache la cabeza cuando suena el himno “nacional”. Y conste que me caen simpáticos estos tipos altos, puede ser por la barba. El caso es que al final perdieron y ahora me arrepiento de haber querido que ganara el país vecino en el Eurobasket. 

 

  1. Me arrepiento porque a pesar de lo que preveía ayer, Libertad Digital no ha echado la culpa a Zapatero de la derrota. Y claro, eso duele. Yo que esperaba un artículo sobre el gafe, sobre la culpa de ZP…y nada.
  2. Me arrepiento porque resulta que yo ayer creía en España. Mejor dicho, creía que España iba a ganar. Y coge y llega Marianico Rajoy y dice que “Es muy difícil precisar qué es ser de derechas, de centro o de izquierda”. Bueno, le será difícil a él, claro. Pero es que luego va el orate y afirma convencido que el PP es el partido de los que creen en España . Y mira, eso sí que no. Querer que gane España, pues bueno, otras veces he querido que ganara Tonga o Costa de Marfil, así que. Pero del PP, no. Eso sí que no. Así que me arrepiento de haber creído en España en el breve lapso que dura un partido de basket.
  3. Me arrepiento por los titulares absurdos que ha provocado esta derrota y la victoria de los de voleibol en Moscú. Que si el oro de Moscú para aquí, el oro de Rusia para allá. Franquismo puro.
  4. Me arrepiento y me arrepentía a cada momento porque las imágenes de los palcos eran desoladoras. Filas y filas de pijos con jerseycito, melenita, relojitos, banderitas. Menos mal que de vez en cuando enfocaban a gente normal, que también los había, o a las aficionadas rusas. (Siempre preferiré a las letonas, todo hay que decirlo).
  5. En fin, que me arrepiento, y me arrepiento, porque, para una vez que voy con España, coge y pierde. La leche, que mala suerte.

Al menos hoy, eso sí, no tenemos que aguantar las arengas patrióticas de los periódicos, ni tuvimos que soportar los bocinazos por el centro de la ciudad. Sólo unos pequeños gritos de algunos rusos que debía haber por ahí. No hay mal que por bien no venga.

 

Etiquetas: españaeurobasketselecciónvecinosbaloncesto

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