Agujeros en la memoria

jueves, julio 19, 2007 14:09
Publicado en la categoría purnas

Hoy tengo el jueves tonto. Igual es el jueves sólo como Peibols , o es como todo el verano, como Seppuku. Pero es tonto, tonto. Releo y releo los periódicos buscando algo que me anime y no veo más que grietas en Yesa, saqueo y ocultación del patrimonio en San Lázaro, muertos por buscar una vida mejor, ahogados por la corriente. Lo que llama la atención de todas estas noticias no son sólo las noticias, sino la forma de darlas. Lo que es destrucción de patrimonio se vende como construcción de un museo, lo que es grietas en Yesa se vende como ganas de llamar la atención. (EL editorial de Aragón Digital es de cuento de hadas ). Pero los muertos de la patera (desaparecidos, todavía), existen. Éstos y muchos más. La destrucción de parte de lo encontrado en San Lázaro también. Al margen del museo y de “las prisas por hacer que la ciudad no pierda tiempo”. Y las grietas de Yesa, como nos recuerdan en la digna asociación Río Aragón , existen.

 

 

Y por esos agujeros se nos va la memoria de la Revolución española de 1936, mientras Francisco Ascaso caía en Drassanes en Barcelona y más de media España hacía fracasar un golpe de estado que se convirtió en sangrienta guerra. Se nos va la colectivización, la lucha obrera y campesina. Se nos van los muertos y la dignidad por esos agujeros. Se nos va la revolución sandinista de Nicaragua, hoy con Daniel Ortega de nuevo en el poder, pero ya no en el sandinismo original ni digno. Se nos van. Por esos agujeros se nos va la historia de quien supo revolverse contra su propio destino de animales perseguidos. Se nos van los muertos en el mar y los que acaban en los invernaderos. Se nos va la presencia. Se nos van las ausencias. En los agujeros de Yesa la historia de Jánovas, de Biscarrués, de Santaliestra, de Lanuza. En los agujeros de Yesa las armas encontradas en San Lázaro de los campesinos que se revolvieron contra Napoleón, contra el carlismo absolutista. De los labradores, maestros y obreros asesinados hoy mismo hace 71 años de los primeros por el fascismo que triunfaba en Zaragoza y que destruía la libertad.

 

Hay quien sigue llevando mundos nuevos en el corazón. Durruti dixit, allá por los Monegros.

 

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