El mejillón, la CHE y las prisas

miércoles, julio 11, 2007 20:08
Publicado en la categoría purnas

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Pantano de Mequinensa. Cierzo. El viento agita el agua y remueve el fondo. Aferrados a sus laterales, y quizás a las piedras del pueblo viejo de Mequinensa están los millones de mejillones cebra que amenazan con taponar estructuras hidráulicas. El mejillón lleva avanzando imparable más de 6 años por los ríos catalanes y aragoneses, y sigue yendo cuenca arriba. Ayer mismo la Confederación Hidrográfica del Ebro presentaba un manual de choque contra el avance del mejillón . Sorprende lo de que sea un manual “de choque” después de seis años. Sorprende que entre sus actuaciones previstas esté la construcción de un lavadero de barcos para evitar que las larvas del molusco se adhieran a las naves que vuelven desde Mequinenza, Caspe o Ribarroja a otros pantanos.

 

Sorprende que en la nota de prensa diga que la construcción del lavadero ya se ha iniciado. Empezó ayer mismo, por la tarde, y un poco por casualidad. La persona encargada de colocar el lavadero en su sitio no tenía claro ni siquiera el sitio, aunque sí las especificaciones técnicas. 60 grados centígrados del agua y 5% de disolución de lejía contra la larva. Sorprende que en el plan de choque la Confederación no explique que existen en los pantanos de Caspe, Mequinenza y Ribarroja al menos cuatro instalaciones privadas que llevan cuatro (4) años luchando con sus propio lavaderos a la proliferación del mejillón cebra. Sin esperar a la CHE. Pero es que además estas instalaciones privadas tienen licencia del Gobierno de Aragón que les autorizó a limpiar de larvas las barcas y que incluso les proporcionó talonarios para expedir recibos legales de desinfección. Eso sí, los tres primeros años se los tuvieron que imprimir ellos mismos.

 

Así que la CHE, que tanta prisa tiene por recrecer Yesa sin esperar al informe de impacto medioambiental , no ha tenido ninguna prisa en lavar barcos y  limpiarlos de larvas de mejillón cebra. Así que nuestros pantanos, entre el aprovechamiento turístico y el colapso de mejillón, siguen esperando soluciones que o llegan de ámbitos privados, o no llegan. Así que mientras unos pantanos se colmatan de mejillón, quieren construir otros nuevos y recrecer los ya hechos. Una política hidráulica heredada de otros tiempos y que, para más inri, parece aunar voluntades de los poderes fácticos y mediáticos del país. Son como los mejillones. Se aferran, se aferran, y luego no hay forma humana de sacarlos. Se aferran, se aferran, y malmeten lo que de bueno hay en la sociedad aragonesa. Se aferran, se aferran, pero nunca es tarde para empezar a extirparlos.

 

Etiquetas: mejillóncebrapantanoCHEconfederaciónEbroMequinenzaMequinensaYesa

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