La “otra memoria” de la transición

viernes, junio 15, 2007 13:21
Publicado en la categoría purnas

Hoy todos eran demócratas de toda la vida. Hoy todos querían pasar página de la dictadura. Pero no todo fue tan bonito. Me llega este artículo vía mail. Vía el grupo Valdenoceda de recuperación de la memoria histórica. Me llegaba junto con otro que denunciaba más de 500 fosas comunes en Andalucía. De esas que no hay que remover mientras se nos multiplican los santos. Hoy nos quedamos con esta memoria. La otra memoria de la transición. Cuando ya se rompía España.

 

Dos años largos después de la muerte del tirano, volvió a este país la libertad. Reconstruimos entre todos, con paciencia, habilidad y talento, un régimen de libertades. El 15-J significó la antesala de la Constitución. Treinta años más tarde, no es exagerado afirmar que la aventura de la transición fue básicamente un acierto y que estas tres décadas han sido –para la ciudadanía de este país- prodigiosas en términos comparativos y desde casi todos los puntos de vista.

Tránsito pacífico
Conviene sin embargo subrayar hoy que el tránsito pacífico de un sistema ultramontano a un Estado democrático se hizo con no pocos protagonistas que hace tiempo ya desaparecieron del mapa político español. ¿Dónde se encuentra la UCD, fuerza decisiva a la hora de garantizar el cambio sin sobresaltos, aunque no debamos olvidar las salvajadas perpetradas por la extrema derecha más o menos conectada con determinados aparatos del antiguo régimen?

Recordad Montejurra…
Recordad Montejurra, recordad Vitoria, recordad el despacho de abogados laboralistas -de CCOO y del PCE-, sito en la madrileña calle de Atocha. Recordad las amenazas a la incipiente prensa democrática. Recordad el asalto a El Papus. Recordad las manifestaciones del 20-N, la exhibición impúdica del falangismo y de Fuerza Nueva, el miedo a otra sublevación militar. Recordad cómo ni la amnistía pudo aplacar a las fieras etarras. Recordad el 23-F, precedido por la dimisión del presidente Suárez. Tiene razón Santiago Carrillo: a Suárez lo crucificó la derecha.

Superado el susto inicial
La derecha española –superado el susto inicial tras el fallecimiento del Caudillo– volvió por sus fueros. De la UCD al PP (antes AP) hay un trecho enorme. Ayer en la SER –viajando por el túnel del tiempo- oímos de nuevo la voz de Carlos Arias Navarro, presidente del Gobierno designado por Franco tras el atentado contra el almirante Carrero Blanco. Arias Navarro era fiscal y era tristemente conocido como el carnicerito de Málaga por su cruel represión llevada a cabo en esa provincia andaluza, una vez conquistada por el Ejército de Su Excelencia el Generalísimo.

“Imprevisible salida”
Rememorando el 15-J escuchamos la voz inconfundible de Arias Navarro. Hablaba en uno de los espacios electorales de TVE representando a Alianza Popular. Pretendía ser senador por el partido de su amigo Fraga Iribarne. Dijo textualmente: “España se encuentra en uno de los más peligrosos trances por los que puede pasar una nación. Si no encontramos un rápido y eficaz remedio, pronto nos encontraremos en un clima prerrevolucionario de imprevisible salida”.

Los agoreros
El trance tan “peligroso” en el que estaba sumida España era precisamente el 15-J. Era la democracia. Era la libertad. Era la España plural que iba a configurarse como un Estado descentralizado y autonómico. Resonaban esos días las voces escalofriantes de los falsos profetas, de los catastrofistas, de los agoreros. Por cierto, como en la actualidad. España estaba a punto de perecer, clamaba el ex presidente de Franco enrolado en Alianza Popular. Bramaba AP contra el Estado de las Autonomías. “!Se rompe España, se rompe España!” advertía ya entonces Fraga con sus tirantes rojigualdos. Quien sería su sucesor, José María Aznar, arremetió un año más tarde contra la Constitución. Sus artículos están en la hemeroteca del periódico de La Rioja.

Un montón de cosas
La transición fue -claro está- un montón de cosas. Pero no todo fue idílico y paradisiaco, ni mucho menos. Entramos en la transición con una derecha centrista y salimos de la transición hasta llegar a nuestros días con una derecha extrema. Aquella derecha, heredera sociológicamente del franquismo, uno de cuyos portavoces, el citado Arias Navarro, confundía horas antes del 15 de junio de 1977, la libertad con los peores males que puede sufrir “una nación”.

 

Etiquetas: transicióndemocraciaEspañadictadurafrancofranquismoAznarFraga

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