La defensa surrealista de un estatuto de mínimos

viernes, abril 13, 2007 9:12
Publicado en la categoría purnas

Las felicitaciones del presidente del Senado por la votación de ayer dejan a las claras lo que supone el nuevo “estatuto colonial”. Las sospechas de que no sirve para blindar el Ebro, sumadas a la realidad del olvido del patrimonio cultural, la imposibilidad de dejar cerradas partidas presupuestarias, la historia del referendum “in pectore”, es decir, ese que se puede convocar pero que no se hace. Todo son ladrillos del muro que una vez más Biel and company (es decir, Iglesias) han construido ayudados por la cementera española del PP. Por supuesto, los más beneficiados. ¿Por qué? Porque han conseguido un texto tan blando, que no tendrán ningún problema en asaltarlo si llegan al poder, ni en criticarlo si no lo hacen. Después está IU, en el papel de tonto útil. Mínimo. Como el estatuto, quizás por eso.

 

Quizás por eso también el Heraldo aprovecha la pantomima de ayer del Senado para titular por ERC . Hasta su propio director criticó el texto y ahora tienen que tirar por “el demonio independentista” para darle un poco de vidilla a la historia. Lo curioso es que ERC ha dicho dos verdades como dos templos. QUe el texto es absurdo e incoherente, y que renuncia por voluntad propia a muchas cosas, y que no se defiende el patrimonio cultural aragonés, es decir las lenguas. Para la historia la alocución de José María Mur en aragonés chistabín. Defendiendo en una lengua que dicen que no existe un texto que consagra su muerte. El surrealismo.

 

Por eso aún es más humillante que quien defienda el texto (por no decir otras cosas) en el Senado español sea Eva Almunia la Consejera de Educación. Un texto que condena a la muerte por ahogo de la nunca nacida ley de lenguas, y de las propias lenguas, glosado por la Consejera que debería potenciar, animar y difundir la existencia y el uso de esas lenguas. Patrimonio cultural vivo. Hay vida más allá de los bienes. Pero no les interesa. Por eso no es extraño que la Almunia empleara en varias ocasiones el término “el gobierno de la nación”, para referirse al de José Luis Rodríguez Zapatero, claro. ¿Por qué? Porque igual que defienden en chistabín un texto que obvia esa lengua, o igual que es la consejera de cultura la que defiende un texto acultural y antihistóricio, no tienen ningún reparo en hablar de otra nación como la propia, siendo que el texto consagra a ARagón como nacionalidad, ya saben, nación, según el PP. Menos para los políticos aragoneses, que o no saben lo que leen, firman y aprueban, o directamente hipotecan, henchidos de hipocresía, el futuro de nuestro país por pura maldad.

 

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Hace un año: Telegrama

Hace dos años: La primavera culpable y traidora

Hace tres años: ¿Será verdad que mentían?

 

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Me voy a Bielsa . El exilio, el adiós.

 

 

Etiquetas: AragónestatutomediaautoodiocolonialismoEspañaespañolismoaragonésHeraldo

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