Saber estar, saber ser

martes, abril 10, 2007 10:02
Publicado en la categoría purnas

En la sociedad de las medias tintas y del politiqueo barato lo más fácil, siempre, es decir lo que los demás quieren oír. Lo más fácil si no quieres tener problemas sociales, claro. Es más difícil a nivel interior. Es más difícil al nivel de la coherencia interna. Es más difícil ser una voz que retumba que una voz simple que habla y habla. Se puede gritar sólo para llamar la atención o se puede hablar de tal forma, que aunque no se levante la voz las palabras queden esculpidas en placas de mármol. Por eso, en una sociedad tan correctamente estúpida en su representación exterior, oír voces que dicen según que cosas, en según que ambientes, y según de qué forma, ayuda a sentirse un poco mejor cada día. 

 

Este último fin de semana hemos visto dos ejemplos. Contextos complicados para decir lo que decían, responsabilidad para decirlo sin faltar el respeto a nadie, pero dejando bien a las claras lo que había que decir. Fuera de la bullanga. Fuera del ruido ambiental. Tenemos a un actor ya mayor, que nunca ha ocultado lo que deseaba para su país, y, que, con la vista puesta en las elecciones que se celebran en Escocia en breve y que pueden dar un vuelco a la situación “nacional” de Europa, ha hablado sobre sus intenciones. Dice Sean Connery, “Volvería a vivir a una Escocia independiente ” . Así que amigos escoceses, si quieren que un buen pellizco de impuestos pasen a sus futuras arcas nacionales, todos a votar al SNP . Free Scotland!. (Por cierto, eso si que sería un acicate para otros nacionalismos, si hasta el Reino Unido, no tan unido, se rompe). Una Escocia, que, además, perdió su independencia de facto el mismo año que Aragón, en 1707.

 

Más cercano en el espacio si por algo se ha caracterizado siempre Víctor Fernández, entrenador del Real Zaragoza, además de por el buen juego de sus equipos, es por decir siempre las cosas tal y como las piensa. Quizás en una rueda de prensa es fácil, aunque sea sobre la Romareda, cuando dijo que “no se podía judicializar la política”. Quizás no es tan fácil hacerlo en una televisión pública española pensada desde y para los madrileños-madridistas. Así que ni corto ni perezoso, Víctor Fernández, rodeado de madridistas en una televisión que es estatal y pública, dijo que: “Los problemas que tengan el Madrid o el Barcelona no son algo que me interese. A mí lo único que me importa es lo que haga mi equipo”. Con un par. Y la Champions a tiro de piedra, aún con un campo anticuado.

 

Ejemplos de estar en el mundo con una actitud correcta. Ejemplos de que no sólo hay que pensar de una forma y alardear de ello, sino de hacerlo en todas las condiciones y supuestos. De ser coherente consigo mismo, y de hacer que los demás se planteen la pregunta: “¿Por qué yo cambio siempre mi manera de pensar en función de con quien hable?”. Esa es la máxima que rige muchas vidas. Públicas y no. De dentro y de fuera. Un mundo sin doblez, es un mundo mejor. Pero lejano.

 

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Hace dos años: Zarajota blues

Hace tres años: ¿Estás? El viento….

 

Etiquetas: EscociaZaragozaconneryFernándezcoherenciaseriedadpolíticadeportefútbol

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