La luz que pasa por debajo del arco

sábado, marzo 24, 2007 15:02
Publicado en la categoría purnas

Tiempo de despropósitos, de declaraciones grandilocuentes que hablan de cosas que no se conocen. Tiempo de banderas viejas. Tiempo de visitar fábricas. Y tiempo también de pasear. De rendirse al paisaje, de dejar caer los ojos a los pies de una carrasca después de seguir el vuelo de un milano. O quizás no. De seguir el verde del campo, donde todavía queda. De buscar formas de mujer en montañas lejanas. De sentir el rumor del agua sobre la voz cascada de un abuelo. Tiempo de huir para volver. Tiempo de marcharse para quedar. Tiempo de buscar las fuerzas, los sentidos, el sentido. El sentir.

 

Dice Josep María Espinás:

Este monumento me parece una lección sobre la evolución del pueblo, de estos pueblos. Hace cien años los jóvenes pidieron un frontón. Esos jóvenes se hicieron viejos, murieron. En 1980 pintaron el frontón porque todavía había quien quería jugar a pelota. ¿Cuántos jóvenes frontonistas hay hoy en Peraltilla?. Simplificándolo…¿Cuántos jóvenes? Ahora, donde estaba la pista de frontón hay unos árboles que tratan de hacer sombra y unos bancos largos. Ahora se han de atender las peticiones de los viejos. No se trata de jugar a pelota para “desarrollar las fuerzas”, sino de poder sentarse y hablar de otros tiempos, mientras la luz de la puesta de sol pasa por el ojo del arco.

De A peu per l'Aragón. Somontano

 

Yo paseo buscando esos otros tiempos en mi interior. Paseo buscando cumpleaños maravillosos de vida y luz y aprendizaje y viajes y novedades y recordando otros de compañía y cercanía. Los cumpleaños a pares. Busco dentro recuerdos y esperanzas. Las dos cosas que componen mi canto, mi vida, mi luz, mis letras, y las letras de quien me acompaña. Hoy y siempre . Siempre quedan locuras . Felicidades mamá, aquí donde estás. Y felicidades papá, allí donde estés.

Etiquetas: cumpleañosmadreSomontanopadrefamilialuzesperanza

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