Aznar, su estupidez y las torres gemelas

viernes, febrero 9, 2007 12:56
Publicado en la categoría purnas

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Justo ayer, justo. Ayer justo que Don José María Aznar López, exfalangista, exanticonstitución, expresidente decide admitir que no había armas de destrucción masiva en Irak salvo las que han llevado los estadounidenses, descubro en mi barrio el origen de la yihad. Justo ayer que Aznar, sin caer del burro, decide que es el más tonto de todos los tontos y lo dice y lo publicita, paseo por Conde Aranda y descubro el origen de todos los males.

 

Conde Aranda viene a ser el petit Marrakech. Con sus palmeras que dan Grima (que en paz descanse). Hablando de Grima…tengo la sensación (ojo, sensación) de que la elección de Javier Notívoli como abogado de Santiago Mainar en el caso Fago sólo puede significar que es culpable. Cierro paréntesis. Javier Notivoli, ese abogado. NO, no, que cierro. Iba por Conde Aranda y sus palmeras. Sus musulmanes saliendo a la calle en el Ramadán y sus tiendas de decoración y objetos variados venidos del otro lado del Estrecho de Gibraltar después de cruzar España y llegar a Aragón. Descubriendo hornos para hacer pan y falafel. O shawarma. O cualquier otro plato de la riquísima cocina árabe. Descubriendo puffs. Y guitarras, y sitars, y platillitos de muñeca para bailarinas del vientre. Ya el incienso llenaba el aire con azahares cuando al girar la vista…tachán. El origen de la guerra santa. La de Bush. En la multitienda en la que se habla más árabe que cualquier otro idioma (aunque ayer hablaban de la Sexta y de Cuatro)

 

Entre escudos del Madrid, toros de Osborne y fotos de la Alhambra, dos enormes cuadros para decorar del skyline de Nueva York. Con las Torres Gemelas. ¿Trofeo de guerra? ¿O simple casualidad?. Sólo en el último mes ha habido en Irak más muertos que en las Torres Gemelas. Y ayer el expresidente español del bigote se permitió bromear al respecto, e incluso fue jaleado por el público asistente que añoraban, sin duda, otro bigote de un dictador más culón. Ganas daban, lo juro por la montaña que preside mi despachito, de comprar el cuadro y empapelar después de las pertinentes fotocopias la sede del Partido Popular con él. Por las gracias de Aznar. Por la gracia de Dios, que decía en las pesetas. Una gracia que no veas. De no parar de reír. Después, comimos falafel, pusimos la tele, fuese…y no hubo nada.

 

….

 

Hace un año: Zaragoza oé. ¿Los galácticos, por favor?  Del 6-1 al Madrid.

Hace dos años: Extrañezas

Hace tres años: Vicios caros

 

Etiquetas: AznarEspañaIrakNuevaYorkTorresGemelasZaragozaIslamyihad

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