El punto de vista de Edson Rodríguez

jueves, febrero 1, 2007 20:11
Publicado en la categoría purnas

Coincide Edson Rodríguez en señalar que el punto de vista se mueve como un demonio. Quizás hoy aquí o allí. Se mueve por entre el horizonte y la utopía. Se mueve entre el viento cimbreante o que cimbrea, que también depende. Se mueve de arriba abajo y de abajo a arriba. Poco más a la izquierda o a la derecha. Se mueve desde una pata de gallo y una cana hasta un bebé de 6 kilos y medio. Que también. Se mueve desde el dolor de un cerdo destripado para sacar el mondongo hasta el dolor de un palestino después de enfrentarse a un tanque.

 

Se mueve tanto, apunta Edson, que en el fondo da igual donde esté. Se mueve tanto, dispara Edson, que la realidad se queda quieta para que el punto de vista la vea igual. Se mueven nuestros valores, nuestras mujeres, nuestros hombres. Se mueve el campesinito y el terrateniente. Se mueve entre las nubes bajo un satélite espía. Se mueve por una base de la OTAN y por un vuelo tripulado (o no). Se mueve por un bebé que se masturba, que los hay, un adulto que no puede. Se mueve. Eppure. Fíjate si se mueve, dice Edson, que hasta estas pequeñas palabras  son más acertadas (acurades diuen per allá al costat) que los puntos de vista múltiples de los pequeños ojos de pez con cerebro de mosquito.

 

Se tienden puentes para romperlos. Se levantan cometas para agujerearlas. Se queman bosques para crear parques. Porque el punto de vista se mueve. Y sólo por eso. Y un día Rubens nos enseñó la rubicundez. Y otro día Kate Moss nos enseñó lo que se ve a través de Kate Moss. Pa qué tanto? decía el filósofo. Pa cagarla, contestaba el otro. Y por eso, sólo por eso, hoy hago caso a Edson Fernández (¿o dije Rodríguez?) y me limitó a reír, soñar, brindar, fumar, marcar un in un out y bajar un plano secuencia. Pa qué? Para decir que la vida, la lucha, el humo, el mundo, la muerte y la mierda, siguen. ¿Me comprendes? Y si alguien quiere apagar la luz, que la apague. Y la pague. Y que aproveche para meter mano al vecino de al lado. Siempre ha habido cosas que en la oscuridad, se ven mejor. Ay…si yo ahora te tuviera aquí…Pa qué la ropa?

 

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Hace tres años: Murcia-Zaragoza

 

Etiquetas: objetividadsexooscuridadapagónahorroclimático

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