28 años sin libertad

miércoles, diciembre 6, 2006 14:39
Publicado en la categoría purnas

Se empeñan estos días en aleccionarnos desde el PSOE y por tanto desde el gobierno español. Hacen manifiestos (el enlace es de Libertad Digital, pero es el único sitio donde he encontrado el texto en html y no en PDF). Hablan de laicismo y de libertad de conciencia. Hablan de la Constitución española del 78. Pero parten de una premisa falsa. Argumentan, y dicen, y no son los únicos, y hablan del texto que hoy rige a todos los que habitamos este cacho de la Península Ibérica bajo dominio del estado español. Y dicen que esa Constitución parte de la de 1931. Y es falso. Radicalmente falso. Es falso porque en 1936 hubo un golpe de estado que derivó en guerra civil. Una guerra en la que murieron cientos de miles de personas. Y después hubo 40 años de dictadura a sangre y fuego. Y la constitución del 78 sería heredera de la del 31 si hubiera partido de aquella, en efecto. Pero no lo hizo.

 

Partió del “atado y bien atado”. Partió con un jefe de estado impuesto por el dictador. Partió con unos padres de la patria que crearon la constitución aludiendo a uniones indivisibles, a igualdades que no se cumplen y a diferencias que sí. La hicieron partiendo del hecho de que había que dejar asentado que los que ganaron aquella guerra siguieran siendo los que rigieran el destino de los españoles. Y a fe que lo consiguieron. Todavía en los colegios la religión está impuesta. El Ayuntamiento de Zaragoza es presidido por un crucifijo. El ejército sigue siendo el garante de la unidad nacional. Se impide la federación de comunidades autónomas. La pena de muerte todavía existe en casos excepcionales de guerra. Se ilegalizan partidos políticos por cosas que a otros se les permiten. El Senado sigue sin ser una cámara representativa ni territorial. Partimos del régimen dictatorial y férreo anterior y avanzamos más bien poco desde la muerte del asesino caudillo por la gracia de Dios. Una gracia que no veas.

 

Es cierto que la Constitución del 78 supone una serie de avances. Una democracia tutelada gobierna el estado, las diferentes naciones y regiones de España siguen su camino hacia el autogobierno, aunque siga siendo delito no poner una bandera española o burlarse de la monarquía. Todavía una cuerda invisible nos ata a la doctrina del franquismo. Una cuerda que si bien se ha ensanchado nunca se ha roto. Y no se ha roto porque los responsables de torturas, asesinatos, ejecuciones. Los responsables del miedo y el terror nunca fueron juzgados ni sacados a la luz pública. Porque los que se enriquecieron durante la dictadura a costa de la rapiña, el trabajo y el sudor de otros, siguen rigiendo los destinos económicos españoles. Siguen estando aquí. Nunca se fueron. Siguen ganando la guerra 70 años después. Con miles de cadáveres en las cunetas. Sobre ellos.

 

Un libro: 25 años sin constitución . de Joaquín Navarro Esteban 

Y una frase del año pasado que sigue sirviendo un año más:

Artículo 14.

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia.

Excepto que seas de la familia Borbón, de la jerarquía católica, policía, vasco, navarro, del Madrid, del Barça…

 

Etiquetas: Constituciónespañafranquismodictaduralibertadlaicismo

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