Universalizar la aragonesidad

sábado, noviembre 25, 2006 13:16
Publicado en la categoría purnas

Quizás por la masiva presencia de bloguers, y la sobredosis de metabloguear, de hablar de nosotros mismos, de pensar en lo que son y somos, quizás por eso, ayer no me vi con fuerzas para hablar. Para escribir. El jueves hubo Bloggellón y lo cuentan en muchos sitios . Me uno, porque fue un placer y esas cosas. Y porque pude exponer mis ideas sobre el tema a uno de los gurús, José Luis Orihuela, periodista y bloguer.  Pero eso ya pasó. Ayer fue tarde de vino y flores. Para pensar en lo mismo. Para pensar en por qué pudiendo hacer las cosas bien, se hacen mal. Para pensar cuando Aragón (Y sus gentes, sus medios, sus políticos, sus periodistas, sus policías, sus futbolistas, sus barrenderos…) se pondrá el cachirulo de forma que no seque el cerebro. Para que universalicemos la aragonesidad. Para que tengamos la amplitud de miras y ambiciones que nos faltan. Para que sepamos distinguir entre cazurro y baturro. Para que sepamos distinguir entre nuestra propia diversidad. Para que creemos un Aragón diferente, ambicioso y orgulloso, pero no cateto. A veces dar un paso pequeño tiene los mismos riesgos que dar un paso grande, y, sin embargo, el éxito es mucho menor. A veces ser pretencioso es conseguir mayores objetivos. Nuestros ojos, los ojos aragoneses, están demasiado acostumbrados a bizquear por defecto, y en vez de mirarnos la nariz como en otros sitios, acabamos mirando al oeste y al este, y no nos vemos a nosotros mismos. Para conseguir un país equilibrado hay que vigilar a derecha e izquierda, seguro, pero sin perder la perspectiva de que lo que no hagamos nosotros nadie nos lo hará. Ese es nuestro hándicap. Nunca hemos sido un país así. Es parte de nuestra idiosincrasia, como el surrealismo, la genialidad, o el cierzo. Y de las tres cosas hablamos pestes, porque a la vez que estamos pegados a los terrones de barro, ni siquiera nos fijamos que podemos sacar los pies de ellos. Mirando a un lado para suplicar y a otro para vigilar. Somos un pueblo de valientes que no quieren serlo. De genios que no se atreven a serlo. De lúcidos a los que a garrotazos les arrancamos la cabeza de los hombros. Nuestro límite como país lo marcamos nosotros mismos. Siempre pidiendo poco, y quedándonos cortos. Siempre aspirando a poco, y quedándonos más cortos todavía. Y no hablo de estatutos. Hablo de objetivos, hablo de informativos, hablo de sueños, hablo de esperanzas, hablo de alegrías. Hablo de un Aragón en el mundo. A veces, basta para aprender no mirar para suplicar, temer o sospechar. Basta mirar para aprender.

…..

Curiosidad aparte: Estos días con la elección de José Montilla como presidente de la Generalitat los medios en general tienen múltiples vacilaciones. Dicen que Montilla será el 128 presidente de la Generalitat. Cierto, si entendemos a la Generalitat como un continuum desde el siglo XIV. Pero si decimos eso no se puede decir, como se dice que Montilla es el primer presidente no nacido en Cataluña. Ni siquiera que es el primero de origen andaluz. Sí que lo es si Montilla es el cuarto presidente desde el fin de la dictadura. Pero entonces no es el 128. Resumiendo, que si es el 128 antes que él hubo al menos un presidente de la Generalitat de origen andaluz, así como varios castellanos, napolitanos, sardos, y bastantes de origen aragonés:

 

1428-1431 Domingo Ram (nacido en Morella pero de familia aragonesa)

1446-1449 Pero Ximénez de Urrea (de la importante familia nobiliar)

1479-1482 Berenguer de Sos

1491-1494 Joan de Peralta

1500-1503 Alfonso de Aragón

1504-1506 Gonzalo Fernández de Heredia

1512-1514 Joan de Aragón, conde de Ribagorza

…..

Hace un año: La no tregua de ETA y los ridículos medios

Hace dos años: ¿Y si Zaragoza no gana la Expo?

 

Etiquetas: AragónorgulloambicióncachirulobaturroGeneralitatCataluña

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario