Los hay que mueren en la cama, los jodidos

jueves, noviembre 9, 2006 20:23
Publicado en la categoría purnas

Una vez más Augusto César Pinochet ha sido desaforado. Ahora tendrá que responder, a pesar de su estado de salud (bueno o malo en función de los tribunales) por la detención, tortura y desaparición de Antoni Llidó, un cura valenciano. También sabemos hoy que cuatro militares podrán ser extraditados desde Guatemala a España por la muerte de 36 personas durante la dictadura guatemalteca. Asaltaron la embajada de España y mataron a decenas de personas, entre ellas, al padre de Rigoberta Menchú. Ímprobo esfuerzo de la justicia chilena y española por depurar responsabilidades. Lástima que en España los torturadores hayan muerto en sus camas y los cargos públicos de la dictadura sigan paseando palmito, riqueza y poder por televisiones, calles y plazas. Lástima que ningún país extranjero haya hecho lo que Garzón y la Audiencia Nacional con Chile, Uruguay, Argentina y Guatemala. Así estamos todavía discutiendo por si quitamos yugos, flechas y caudillos de las plazas de nuestros pueblos. Memoria y Dignidad.

……

Hay gente a la que le caigo hasta bien . Gracias, majo.

….. 

Hace un año: ¿Pero qué leches es el civismo ?

Hace dos años: das Schwerte Gewicht (La carga más pesada)

 

Etiquetas: dictadurasPinochetGarzónGuatemalaFranco

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario