De viajes, chispas, lluvias y nacionalismos

miércoles, octubre 18, 2006 19:22
Publicado en la categoría purnas

Hoy la lluvia barre la ciudad. Es de esperar que también los campos. Como siempre, el agua mientras cae hace que todos nos pongamos un poco melancólicos. Que conduzcamos peor. Que estemos con la chispa puesta para saltar sobre cualquiera. Dicen que son los iones. Que cuando descarga la tormenta todo pasa, y todo vuelve a la normalidad. Decía Gistaín ayer en el Periódico que algo parecido nos pasaba a los aragoneses. Con el trasvase, todo cristo a la calle, con lo demás, ni para atrás. Claro, que miedo da pensar lo que pasaría con una manifestación por los bienes de la Franja. Me imagino a todo el fascio local sacando su odio contra el país vecino. El del este. Contra el del oeste no se les ocurrirá levantar la voz, no sea que pierdan sus privilegios. Nos redujeron con los tiempos al cachirulo y la jota, y a pesar de que gente digna todavía trabaja porque eso no siga así, parece mentira, pero todavía hay quien cree, muchos, más de la cuenta, que algún día vendrá algo bueno del oeste. Pero dejémoslos con sus creencias. La fe es libre, dicen. Y aunque sea equivocada cada cual puede creer en lo que quiera. El caso es que como siempre, son los pequeños gestos los que acaban por romper las piedras. Se tardará más o menos, se crearán o no nuevas ilusiones, pero poco a poco, se derribarán las murallas. Ni hemos nacido ayer, ni nos iremos mañana. Así que lo importante es no ceder. No reblar. Hasta el idioma nos han quitado. El día que incorporaron esbarizar al castellano, por supuesto, como vulgarismo, también nos robaron. Una vez más. Los bienes por el este, la dignidad y la historia por el oeste, y el idioma, los idiomas, las lenguas, nosotros mismos, que nos bastamos para renunciar a nosotros mismos. Que leche, yo viajo, he vivido fuera, he visto mundos, tengo amigos y familiares fuera, a los que quiero y respeto…pero soy aragonés, y nacionalista. Precisamente viajando, es como se me ha curado el españolismo. Será ese el nacionalismo al que se refieren. Mi país va desde el Pirineo hasta Ademuz, y desde Fraga hasta el Moncayo. Lo demás, son mundos para explorar. Lo demás, viajes que hacer. Lo demás, paisajes para querer y gentes con las que compartir todo, las luchas y los anhelos, los sufrimientos y la vida, las alegrías y los vinos, compartir todo, menos la nacionalidad.

 

Etiquetas: AragónnacionalismoPirineoFragaPaísEspañaLluvia

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