Agnes Hodson y el día de la mujer trabajadora

miércoles, marzo 8, 2006 10:56
Publicado en la categoría purnas

20060308085539-img238792s.jpg

Ayer fue una de esas tardes en las que uno agradece tener esta profesión. Sino hubiera sido porque trabajo en Aragón Televisión no hubiera ido, seguramente, a Poleñino y Grañén.

Se presentaba el libro “A una milla de Huesca”. El diario de una mujer australiana, Agnes Hodgson, que decidió venir a Aragón en el año 36, para ayudar a combatir al fascismo de la forma que mejor sabía hacer, curando heridos y enfermos. Agnes. Ejemplo en el día de la mujer trabajadora. Un diario que, en contra de otros, no está politizado apenas. Su labor humanitaria, de compromiso, está por encima de la ideología. Y de ahí su valor. Una joven enfermera (que murió apenas hace unos años), solidaria, amable, horrorizada, generosa, esforzada, admirada, triste, que refleja en cada una de sus líneas la terrible experiencia de vivir en guerra al otro lado del mundo. En Canberra, Australia, hay un monumento a los 66 australianos y australianas que estuvieron luchando por la República en la Guerra Civil. DE esos 66 sólo 11 eran mujeres. Cruzar el mundo por la democracia y la lucha contra el fascismo. Un gesto que traspasa fronteras y épocas. Un gesto que todavía emocionaba ayer a los cuatro combatientes republicanos que quedan vivos en Poleñino y los tres que pudieron acudir de los cinco que quedan en Grañén. El reconocimiento de una parte de su pueblo. La emoción de, 70 años después, sentir el calor de los suyos. Después del frío de las trincheras. Después del desprecio de 40 años. Después del olvido voluntario de otros 25 años. Nueve personas de tantas otras. Un aplauso cerrado. Con sus incoherencias y con su derrota a cuestas. Y a pesar de eso, han seguido viviendo. Han seguido pensando en lo que pudo ser y no fue. Y no se resisten a no contarlo. Y una sonrisa leve en los rostros envejecidos. “Y lo que queda por hacer”.

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario