Las comparaciones son odiosas

jueves, enero 19, 2006 14:22
Publicado en la categoría purnas

Dice Caterina Mieras que “no se puede comparar la devolución de los papeles de Salamanca con las obras de arte de Lérida”. Y dice bien, la consellera de Cultura de la Generalitat. Casi al 90% es igual. Pero no se puede comparar. Se puede comparar que ambas instituciones “expoliantes”, Gobierno del Estado y Obispado de Lleida, tenían derecho sobre las obras. Unos por tener derecho en todo, y otros por decisiones de Roma. Se puede comparar la situación de los fondos, arrinconados en un caso o lucidos en otro, según conveniencia de ambas instituciones. Se puede comparar la situación legal, con justicia civil o eclesiástica por el medio. Incluso se puede comparar la situación política con la voluntad del Gobierno de reparar las injusticias expoliadoras. Pero, y aquí es donde tiene razón Caterina, la Mieras, hay una cosa donde no se puede comparar. Los papeles de la Generalitat pertenecen a Cataluña y las obras de arte no. O dicho también de otra forma, en un caso Cataluña es expoliadora y en otro expoliada. Y claro, cada cual baila el vals según la música que tocan. O la sardana. Así que nada de comparar, y más devolver. Y más gestionar. Y más reclamar los aragoneses todo el patrimonio nuestro que está por allá desperdigado, incluidos papeles de Salamanca y de Sebastopol. Leche, ya.

Dicen los blogs que dice el Periódico que dice una fuente que…Chisla no pasó el corte!. Vaya corte.

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Etiquetas: CataluñaAragónbienesarchivoSalamancaFranja

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