Con su cabeza, nuestras libertades. (bis)

martes, diciembre 20, 2005 14:41
Publicado en la categoría purnas

En 1591 un ejército castellano llegaba a Aragón, se enfrentaba en Épila con una banda reunida por los nobles aragoneses, y entraba en Zaragoza sin oposición. Así terminaba uno de los hechos más tristes de nuestra historia. Por defender a un convicto, Antonio Pérez, Aragón apeló a sus instituciones. Pero no supo luchar por mantenerlas. Con la cabeza de Juan de Lanuza, el Mozo, rodaban también buena parte de nuestros fueros, recortados en Tarazona al año siguiente por Felipe I de Aragón, II de Castilla. Con su cabeza rodaban también los tiempos en los que Aragón sabía defender sus fueros y su historia. Un historiador francés contaba en el siglo XIX: “Los aragoneses eran, y son, un pueblo celoso de su pasado y de su historia, y celoso de sus libertades y justicias, pero en aquel entonces, aún orgullosos de su libertad ganada, no supieron defenderla”. En Zaragoza, mientras los soldados castellanos rodeaban el cadalso, los ciudadanos se escondían en sus casas, sólo la niebla fue testigo del hacha que cortó la cabeza del Justicia.
Hoy, 414 años después, se recuerda la figura del Justicia. Su estatua preside la más céntrica plaza de Zaragoza, su recuerdo hará llevar flores y banderas, y los aragoneses han recuperado la institución, el más antiguo defensor del pueblo de la historia. Pero siempre quedará en el aire el rumor de un día en el que Aragón no supo defender su bien más preciado, las libertades de su gente.

Texto retomado de 2004. Poco ha cambiado desde el año pasado respecto a las libertades de nuestro país.

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