Gumersindo de Estella

sábado, octubre 22, 2005 11:29
Publicado en la categoría purnas

Cuando los pseudohistoriadores lanzan sobre la audiencia sus historias ya superadas, cuando César Vidal puede escribir un libro a la semana, y puede escribir que el legado de la iglesia en occidente es sólo bondad, obviando todo lo que no lo fue, cuando Pío Moa es capaz de decir que la guerra civil la empezaron las izquierdas y que en Badajoz, Zaragoza o cualquier otro sitio hubo una “irremediable represión” en tiempos de guerra, cuando pasa todo ésto, aparece la figura de Gumersindo de Estella. “Fusilados en Zaragoza ” es una prueba más de lo que en realidad significó la Guerra Civil para quienes en la zona llamada nacional, no se adhirió al Movimiento. El padre Gumersindo, capuchino, actuó como confesor de los presos y asesinados en la cárcel de Torrero desde el año 37 hasta el 41. En su libro, todo un homenaje a la dignidad, tanto propia como de los que morían asesinados por el fascismo, se da cuenta detallada de los fusilamientos diarios en la ya abandonada cárcel de Torrero. Con una precisión atroz, cada subtítulo son dos, diez, veinte vidas ametralladas por los adalides de la ley y el orden. Moa, Vidal y toda la recua de fascistas que escriben su historia, niegan que la represión se extendiera más allá de los primeros días de la guerra en las zonas ocupadas. Gumersindo de Estella, capuchino, sacerdote, partícipe de la misma Iglesia que paseó a Franco, el dictador, el asesino, bajo palio, cuenta como tampoco en Zaragoza eso es verdad. Gumersindo de Estella cuenta el caso de quien fue fusilado por ser catalán, anarquista, socialista, campesino, obrero…La verdad de las balas que los cómplices por ocultación de los crímenes del franquismo, como Moa y Vidal, tratan de ocultar. La verdad de una ciudad llena de anarquistas de los que no quedaron ni rastro a partir del 39. La verdad de una ciudad a la que se conocía como “la republicana” y de la que no quedó ni rastro. La verdad de fusiles ametrallando conciencias. La verdad, simplemente.

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