El peligro del maximalismo popular

miércoles, octubre 19, 2005 12:37
Publicado en la categoría purnas

A las habituales sandeces del expresidente Aznar en su ruta de conferencias por el mundo se añadió ayer una nota inusual. El señor Aznar, un año y medio después reconoció que los terroristas del 11-M habían sido terroristas islámicos. Una frase ambigua, pero firme: “tampoco hay que olvidar que los ataques terroristas de marzo de 2004 en Madrid y los más recientes de Londres fueron perpetrados por gentes que habían vivido muchos años en nuestros países“. Todavía esperanzado con la conversión de Josemari, y con el café con leche en la mano, unos gritos han perturbado mi desayuno: “¡¡Cállate, ya!!, ¡¡Que te calles!!“. Los democráticos senadores del PP intentaban con esos argumentos llenos de poso ideológico y racional convencer a Rodríguez Zapatero, a la sazón presidente del Gobierno español. Los argumentos de siempre. Silencio para el contrario. La dictadura del pensamiento, sobre el pensamiento, mejor dicho. De la discutible interpretación de ZP sobre el hecho nacional se podrían decir muchas cosas, pero desde luego, la menos afortunada es un ¡Cállate!, que irremediablemente retrotrae la vista sobre la España que consideraron algunos el patio de su casa durante 40 años. El peligro del maximalismo de Zaplana, Acebes, y demás ralea, incluida la COPE, pagada por la Iglesia, es que los menos, las minorías exaltadas que se aletargan en espera de sus 12 de Octubre y sus 18 de julio, se crean con derecho a salir a la calle con sus correajes. El peligro es que asalten un Ayuntamiento democrático. El peligro es que  estén afiliados a la vez al PP y a un partido nazi. El peligro es que los que votaron contra la Constitución la esgriman ahora como arma inmutable. El peligro es que no sólo no entiendan que hay otras españas posibles. El peligro es que crean que la suya se puede imponer con cuatro gritos y un “uno,dos, ep, aro”. El peligro es que crean que estamos en el 36, como dice Federico Jiménez Losantos o Pío Moa. El peligro no es la derecha. El peligro es esa derecha que se cree en posesión de la única verdad absoluta. Por Dios, la patria, y el Rey (o en su defecto el Caudillo). El peligro es esa España.

ps. Descanse en paz Haro Tecglen, maximalista de izquierdas (en los últimos tiempos)

ps2. Conmigo, que no cuenten. 

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