Saraqusta y el Meriva.

miércoles, septiembre 28, 2005 12:01
Publicado en la categoría purnas

aljaferia.jpgEs sabido que en Zaragoza excavar dos metros para abajo supone encontrar un resto arqueológico, fruto de un pasado de más de dos mil años con períodos brillantes como el de la taifa de Saraqusta. Normalmente se emplea con desprecio el período de los reinos de taifas contraponiéndolo a la España unida única y uniforme. “Esto se convertirá en los reinos de taifas”, es una expresión que se puede oir en boca de cualquier pepero de pro. Sin embargo, para Zaragoza, la Salduie celtíbera, la Cesaraugusta romana, la Çaragoça medieval cristiana, la época de Saraqusta de los Banu Hud, fue una de las más gloriosas de su historia. Dominadora del valle del Ebro, en pie de igualdad con Sevilla y antes de que Barcelona fuera una gran ciudad, concitadora del espíritu ilustrado del Islam medieval, madre de filósofos, médicos y poetas, creadora de arte, palacio de la alegría. Ojalá Zaragoza fuera una vez más algo así. Pero de momento sólo temblamos ante la expectativa de que la Opel marche de Figueruelas destruyendo el tejido industrial aragonés. ¿Pero de quien es culpa?. No de los trabajadores, que llevan años afrontando recortes, restricciones y pérdida de privilegios. No de la empresa, que como tal empresa sólo busca su beneficio, por lo que se irá a donde tenga menos gastos. Sí de la clase política, que durante años ha cedido a los cada vez mayores chantajes de la empresa, sin prever que ni siquiera así serían capaces de retener al gigante del automóvil. La preparación de alternativas era y es la clave. Porque aunque el Meriva se quedara en Figueruelas, tarde o temprano, los márgenes de beneficios volverían a caer y la Opel plantearía restricciones draconianas en lo único que puede, en los gastos sociales y laborales que salen más baratos en Polonia que en Aragón. No hay que engañarse ni lamentarse. Hay que trabajar para reconstruir lo que nos hemos empeñado en destruir por confiar en un único gran motor industrial. Pla-Za se queda pequeña para la que se nos viene encima con la marcha de Opel. Walqa se queda más pequeña todavía. El turismo se estanca. Y la Expo sólo dura un año. Imaginación y no ceder, una vez más, al chantaje. 2000 años (o más) de historia nos contemplan, y somos ya demasiados los aragoneses fuera del país.

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