San Chuan y el manual de instrucciones de la moral

jueves, junio 23, 2005 12:31
Publicado en la categoría purnas

sanchuan.jpgEntre la orden del Ayuntamiento de Barcelona de desalojar, manu militare, las playas de Barcelona a las 6 de la mañana, entre la prevista orden del mismo Ayuntamiento de Barcelona, catalanista y de izquierdas, de prohibir los paseos con bañador, y entre la incapacidad manifiesta del pensamiento postmoderno de asumir las relaciones personales libres como algo, en efecto, libre, hay un nexo común. La falta de un modelo asumible y de un manual de instrucciones claro. Algo que las personas que se manifestaron el otro día en Madrid tienen perfectamente interiorizado. No en los Evangelios, por ejemplo, pero si en los dogmas de la Iglesia. Relaciones libres, pecado, mal, caca. Homosexualidad, pecado, mal, caca. Cuerpo desnudo, pecado, mal, caca. Como en un gran libro de instrucciones de la vida, lo que tienes y puedes hacer lo tienes prescrito y previsto. Con la carga añadida de la culpa cuando aprietas los botones inadecuados. En cambio, el postmodernismo y las ideologías que un día fueron modernas y hoy son postmodernas, incluyendo ecosocialistas, ecoverdes, ecorojos, econacionalistas y forumeros, no poseen ese manual de instrucciones claro y conciso, y por eso, y por un gran sentimiento de pertenencia cultural extraña, poseen esa extraña virtud de ser más moralistas que los moralistas. Y además sin criterio. Por eso siguen viendo al cuerpo como pecado, la fiesta como algo prohibido y regulable y las relaciones personales como un album de fotos donde esté todo colocado, etiquetado y marcado. Y además sin culpa. El caos. Al menos si tuvieran un mínimo sentido de culpa asumirían su propia incompetencia para hilar discurso y acción. O serían capaces de actuar, gobernar, y hacer tal como piensan y explican. No es esto un alegato a favor de los libros de instrucciones, sino todo lo contrario. Es un alegato a la libertad como expresión. A asumir los nuevos tipos de relaciones desde todos los ángulos posibles. A ser capaces de un poco de ruido y suciedad libertaria. A ser capaces de dejar de ver el cuerpo propio y el de los demás como el tabernáculo y la morada del pecado al mismo tiempo. A ser capaces de, por una vez, articular los discursos y los hechos. A ser capaces de, por una vez, asumir que en las relaciones no hay vencedores ni vencidos, ni poseedores ni poseídos. A ser capaces de, por una vez, olvidar prejuicios y juicios finales con el único convencimiento de que el hombre, el ser humano, es capaz de vivir en libertad. Los discursos son fáciles. Los hechos son difíciles, y en las personas sin manual de instrucciones sucede en ocasiones que un afán ultranormativo sucede sin remedio a un discurso ultralibertario. Hoy es la fiesta del fuego, y purnas no quiere purificarse. Al revés, quiere enchisparse una vez más, prenderse, soltar al aire la rabia y el humo, quemar el mundo y renacer, como ave fénix, de sus propias cenizas. El solsticio. El pasado. La Humanidad que nace y renace, y muere y crece, y vuelve a nacer. Al margen de todo y al lado de todo y en el medio de todo. Del norte al sur, del este al oeste, arde el mundo viejo y crece el mundo nuevo. Crema, abienta, creya…Purnas en o zierzo.

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