La serita

domingo, junio 12, 2005 12:08
Publicado en la categoría purnas

Había una vez un pequeño ser. Y digo bien, digo ser. Porque no se sabía que ser era. Unos decían que era una seta con pretensiones. Otros, que era un gnomo con ansias de ser vegetal. Incluso algunos pensaban que era sólo una piedra a la que una sobredosis de oxígeno le hizo parecer cualquiera de las otras dos cosas. Pero el ser, era. Y estaba, que en el fondo es lo importante. Y lo mejor es que él/ella/ello tenía conciencia de estar. Pensaba y pensaba en su propia esencia, y en la de lo que le rodeaba. Porque tenía un algo, un no se qué, un que se yo, que hacía que cualquiera que quedaba a menos de 1 metro de distancia intentara acercarse más. Intentara investigar, saber, creer, pensar, conocer, compartir, beber, fumar, bailar, jugar, follar, vivir, en el fondo, vivir, cerca del ser. El pequeño ser. El serito. La serita. Y toda una corte brillante, de personas brillantes que no podían vivir sin el ser. Y que querían ser con el ser. Un mundo mágico de dragones y princesas. TOdos con el ser. Besándolo y queriéndolo, que para eso estaba ahí. Aunque a veces se le olvidara e inventara cosas que hacer y que explicar, en imágenes, en visitas, en mundos soñados. En humo. Sin humo. COn recuerdos y sin recuerdos. Para quererlo y besarlo…La serita

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Una respuesta to “La serita”

  1. Mañana de vacaciones en el balcón de mi casa | Purnas en o zierzo says:

    marzo 16th, 2011 at 13:53

    […] en la nevera. Me llaman desde el otro lado del desierto, pronto muy pronto, y acabo preinscribiendo a alguien en un curso de árabe. Quizás para hablar con Alí, o Hassan, para que deje de […]

Dixa un comentario