Mar de letras desordenadas

jueves, junio 9, 2005 2:40
Publicado en la categoría purnas

Por un lado un estudioso de filosofía oriental. Por el otro, uno de la filosofía occidental y la teología. El lapso, media hora entre uno y otro. La conversación, sobre la sociedad, la cultura y el pensamiento. La conclusión, idéntica. Se publican demasiados libros, con demasiado poco contenido, y se pierden contenidos importantes en el mar de letras de las editoriales. Por no hablar de los libros que no hacen sino enturbiar más las mentes dispersas de una sociedad pendiente de sus propias dispersiones. Así es difícil conseguir enlazar los nudos. Una estanteria donde se mezclan un creador de conceptos como Habermas y un mezclador de conceptos como Terricabras. Otra donde están el I Ching versión filosófica y el I Ching versión “sepa lo que le va a pasar”. Hasta en arqueología está el libro de Hancock en el que afirma que las pirámides llegaron volando desde Marte. Aznar, Sartori, Beck y Giddens compartiendo mesa. Tarot y cábala en un mismo sector. La metafísica de Aristóteles mezclada con la Connie Méndez. Muchas letras, poca conversión espiritual. Pocos nudos que enlazar. Hasta el mismo concepto de autoayuda indica que algo no va bien en lo que era una sociedad. Si te puedes ayudar a ti mismo, hazlo, y si no, que te folle un pez. Ese es el espíritu actual del tiempo. Pero seguimos buscando nudos en el asfalto. En los asfaltos. Para tejer una red.

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