Lenguaje sexista y gilipollas. Y gilipollos.

miércoles, junio 8, 2005 14:36
Publicado en la categoría purnas

Acudo al Palau de la Generalitat. El Institut Catalá de la Dona y el Secretariat de Política Lingüística presentan un libreto sobre el uso no sexista del lenguaje. Cuando he salido todavía no sabía a qué había ido. Marta Selva, la presidenta del Institut, ha pronunciado muchas más veces (pero muchas), “el nostre país”, que “dona”. A cada frase, en el nostre país, la presidenta del institut, del nostre país, ha explicado que en el nostre país, se emplea un lenguaje sexista, al nostre país. Agobiaba, lo juro. Es fruto de un cierto complejo que hace que sea necesario remarcar, en cada frase, en el nuestro país, que éste, y no otro, es nuestro país, por encima de los problemas que aquejen a nuestro país. Es evidente que existe un uso discriminatorio del lenguaje, en palabras como “perra”, “puta” o “maricón de mierda”. Pero no es menos evidente que cuando alguien dice que ha ido al “Colegio de Abogados” no piensa en todo señores con barba, sino en señoras y señores todos mezclados por la gracia de Dios y la Ley. ¿Que habría que cambiar el lenguaje genérico masculino por uno neutro?. Pues no digo yo que no. Pero sorprende que de toda una serie de actuaciones para la integración de la mujer ( cursos, pensiones, subvenciones y ayudas) lo único que se haya hecho es proponer que el Colegio de Abogados se llame ahora Colegio de la Abogacía, y que a las agentes de policía de la Generalitat se las llame “mossas”. (que recuerdos de esas noches de fiestas populares “moza recia, arrejúntate con yo que tengo trator y tierras).
Diré más. Porque para eso estoy. El secretario de política lingüística ha aclarado, como vengo yo diciendo, que no es lo mismo “género” que “sexo” ya que género es una categoría gramatical. A pesar de lo cual, la señora Selva ha insistido más de una, de dos, y de tres veces, no sólo con la violencia de género, sino con el uso de un lenguaje agresivo para el género, o la discriminación por razón de género.
Y es más, a pesar de que el manual recomienda que se emplee “equipo docente” en vez de “profesores y profesoras”, a pesar de que vean una relación de poder en decir “jueces y juezas” y no “juezas y jueces”, la señora Selva nos ha dicho muy correctamente que “los periodistas y las periodistas” tenemos una gran responsabilidad. Supongo que quería decir “las y los profesionales de la comunicación”, o “las personas que trabajan en la comunicación”. No ha explicado cual era nuestra responsabilidad. Es una suerte. Luego se ha ido a inaugurar una asociación de mujeres. Ha dicho, vamos. No se si cortará “la cinta” o “el cinto”. O incluso, “el objeto que obstruye la entrada susceptible de ser inaugurado”.
Y aún ha dicho el secretario de política lingüística (atención Política y lengua..¿no habíamos quedado que era cultura?) que no había que hablar de esto en clave “de corrección política”. Ah, menos mal. Y mientras, mujeres con sus bebés pidiendo por las calles, palizas incontrolables en los hogares, y mujeres inmigrantes sin clítoris ni derechos. Ni derechas.”

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