Abajo el absolutismo

lunes, mayo 2, 2005 10:58
Publicado en la categoría purnas

Uno de los quebraderos de cabeza del Papa Benedicto XVII es la lucha contra lo que llama “el relativismo”. Para Ratzinger, para el Papa, y no como Papa, sino como teólogo, el “relativismo” avanza y puede quebrar el mundo. Para Ratzinger, como Papa y como teólogo, tiene que predominar lo contrario del relativismo, es decir, el “absolutismo”. Los valores absolutos que deben regir la vida de los hombres.
En el fondo es una falsa polémica, porque la Historia, la vida del hombre, como conjunto, y el propio devenir de la humanidad, demuestra que no hay nada menos absoluto, y por tanto mas relativo, que los valores “absolutos”.
Para Ratzinger, como Papa, como teólogo y como miembro de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, la VIDA es un valor absoluto. Y sin embargo, no hace falta recurrir a la Historia (torturas, brazo secular, guerras de religión), para demostrar que para la Iglesia la Vida es relativa. De hecho, sin la muerte, es decir, sin la ausencia de vida, la Iglesia no sería Iglesia. La religión católica se sustenta en el hecho de que el Hijo de Dios murió por la Humanidad. Si Cristo hubiera sido un absolutista de la vida, no habría dejado que le mataran, se supone. Por ejemplo. Pero hay más, claro, pongamos por caso un matrimonio católico de recién casados, donde él, por una tranfusión de sangre ha contraído el Sida. Para que un matrimonio católico tenga validez, ha de consumarse (véase sentencias de la Rota). Pero el joven matrimonio, de católicos, pongamos que del Opus Dei, incluso, se ve en una terrible paradoja. No puede consumar el matrimonio por miedo al contagio. Pero no puede usar preservativo porque no pueden fornicar por placer, sino para procrear. Qué terrible dilema. ¿QUé vida es más absoluta, la de la madre que puede contagiarse, la del bebé que ha de nacer, la del bebé que puede nacer contagiado?.
Prosigamos. En el siglo XVI un valor absoluto era la “sacralidad del cuerpo humano como templo divino”. Es decir, nada de hurgar en las entrañas. Si Miguel Servet, cuya absoluta vida fue quemada en la hoguera, no hubiera relativizado este valor absoluto, todavía no conoceríamos la circulación de la sangre y miles de vidas absolutas hubieran sido sacrificadas en aras de la sacralidad.
Y la democracia. ¿Es un valor absoluto?. No en el Estado Vaticano, donde los cardenales eligen por medio de Dios, a un déspota como el Santo Padre. Con un poder absoluto, eso sí, e infalible, eso también. Quiere decirse entonces que en un Estado la democracia es un valor relativo y no absoluto.
¿Quiere decir todo esto entonces que Ratzinger está equivocado?
Quien sabe. Todo es relativo. Abajo el absolutismo.

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Una respuesta to “Abajo el absolutismo”

  1. El relativismo de la iglesia | Purnas en o zierzo says:

    marzo 16th, 2011 at 14:12

    […] por su Papa, ha emprendido una lucha contra el relativismo moral. Hace unos meses hablaba de eso aquí mismo. Quizás para probar sus teorías al respecto el arzobispo de Valencia ha decidido […]

Dixa un comentario