Gastos sanitarios pa resucitar a Camarón

martes, julio 13, 2004 9:26
Publicado en la categoría purnas

Dos posible decisiones gubernamentales que demuestran que la media de materia gris de quienes tienen el poder es manifiestamente mejorable. Por un lado, la Generalitat de Catalunya, administración de la que depende buena parte de las condiciones de mi vida en estos momentos estudia cobrar un euro por cada visita al médico. Al médico del Servei Catala de Salut, claro. Es decir, al público. Para evitar colas, y conseguir un poco más de financiación, se supone, como el céntimo sanitario. Como siempre, los paganos, los que tienen que acudir al médico público y no aquellos que se pueden permitir un médico privado, a los que no afecta para nada esta medida. A los jubilados con pensiones mínimas, a los parados, a estos sí. Nos quieren desmontar poco a poco el estado del bienestar, y no nos damos cuenta. Y se supone que el Govern de la Generalitat es de izquierdas (y catalanista, perdón, que igual viene por ahí la cosa). El otro día me contaba un amiga que se rompió un hueso del brazo trabajando, y que su jefe la mandó al Centro de Atención Primaria en vez de a la Mutua de Accidentes que tiene concertada. El médico del CAP, por una vez una persona normal, le dijo que él la atendía pero que igual tenía problemas para pedir la baja al haber saltado la mutua, así que la mandó a la Mutua. Contra actuaciones empresariales como éstas es contra las que hay que luchar y actuar.
La segunda nos viene del Imperio. Sabida es la poca afición de Bush por los placeres mundanos, por lo menos actualmente, que antes bien le cascaba al tintorro, y su cruzada ultracristiana. Al confundir nuevamente el culo con las témporas van a proponer como medio contra el SIDA la abstinencia. Sexual, se entiende. Camuflado eso sí de ahorro en programas de prevención, reparto de preservativos, y gasto sanitario. Señor Bush, si usted no quiere usar el cilindrín porque va contra su religión, no obligue a los demás a lo mismo. SI alguien quiere hacer uso de la santa abstinencia, que lo haga, pero si puede tener una vida sexual sana a pesar de ser portador del SIDA, gracias a los remedios en forma de latex, ¿quien es usted para impedírselo?. Dejemos que cada cual asuma su cuerpo y su sexualidad como quiera y de acuerdo con su pareja, trío o grupo de intercambio, digo yo, vamos.

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