No nos entienden a los lesbianos

jueves, junio 3, 2004 18:41
Publicado en la categoría purnas

Yo soy lesbiano. Desde pequeño. Lo tuve claro desde que conocí el placer sexual. Me gustan las mujeres. Y reivindico mi derecho a que este “defecto de forma” no limite mi capacidad de casarme, de adoptar un niño, de tener una vida normal de familia. Otra cosa es que quiera claro, que lo de legalizar el amor sólo me parece que sirve para no tener problemas financieros, porque de hecho, lo del matrimonio para siempre ya no sirve. Como lesbiano, me parece normal que tanto mis amigos gays, como mis amigas lesbianas, como los heterosexuales que sigue habiendo tengan el perfecto derecho de arruinarse la vida atándose a otra persona. Y que como pareja puedan educar a un niño o dos, o a cinco mil. Si pueden, claro. Pero están los otros, aquellos que no entienden la diferencia. No ya que no “entienden”, es que no entienden, sin comillas. Y ponen el grito en el cielo, “todos los niños saldrán gays”. Muy lógico. Teniendo en cuenta, claro, que la mayoría de los niños gays, lesbianas y lesbianos como yo, venimos de parejas consagradas con el rito católico y compuestas por un padre masculino y una madre femenina. Y luego cada uno hemos salido sexual, política y culturalmente hablando como hemos salido. También dicen que hay que respetar los derechos de los niños a tener un modelo de figura paterna y otro materno en casa. Lo cual significa que el 90% de los niños del mundo, occidental al menos, deberían ser cambiados de familia. Padres que no paran por casa, madres que llevan los pantalones, abuelos que crían niños. El mundo de la familia ha cambiado. Si se puede hablar de familia. Diría más bien, los núcleos domésticos han cambiado, pero lo que no ha cambiado, ni debe cambiar, es la posibilidad de todo el mundo de desarrollarse como persona con los mismos derechos y deberes. Seas lesbiano, heterosexual, senegalés o chino continental. Y eso, es lo que no “entienden”.

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