Ellos, nosotros y la vara de medir (a veces)

miércoles, marzo 3, 2004 12:26
Publicado en la categoría purnas

Los despropósitos continúan. El doble rasero. El ellos y el nosotros. Ese va a ser el discurso final de la campaña. Poco a poco, china chano, lo han ido consiguiendo. Lo controlan todo. Lo que dicen, y lo que decimos, lo que se puede y lo que no. Los medios, las juntas electorales, las encuestas, y si nos descuidamos a los electores.
La Junta Electoral Central, la que ha prohibido los anuncios del Gobierno de Aragón, ha autorizado, sin embargo, las primeras piedras de Vinaroz y Alicante. Y claro, esto ha generado polémica en Aragón. Pero va más allá la cosa. Alvárez Cascos acudió a la primera piedra del aeropuerto de Monflorite, en Huesca, a pesar de la prohibición que del acto había hecho la Junta Electoral Provincial. Claro, en el fondo, da igual que se prohíba o no. Si eres ministro del Partido Popular, lo haces y punto. La Junta Electoral Central ya dará por bueno lo que tu hayas hecho.
Lo importante, sin embargo, para los que nos oponemos al trasvase del Ebro es que ni máquinas ni obreros trabajan en las obras del trasvase una semana después de las primeras piedras. Es una norma del PP. Aún se recuerda en Teruel a Lanzuela cortando la cinta de la autovía Somport-Sagunto. En el año 98. Intentad ir por ella.
Lo más tremendo, de todas formas, no viene del Partido Popular de Aragón, esa colla de bailaguas, sino de doña Esperanza Aguirre. La presidenta de Comunidad más chic. La presidenta que no soporta que los extranjeros hagan cola en las listas de espera de la Sanidad de Madrid. La presidente para la que extranjeros son, no sólo los magrebíes, colombianos, ecuatorianos, ingleses o franceses, sino los manchegos, castellanoleoneses, extremeños o andaluces, que van a Madrid a pasar la ITV corporal. Si estas declaraciones las hace Carod o Arzallus, a estas horas la división brunete estaría por las calles de Madrid poniendo el grito en el cielo, y los puntos de mira en “los otros”. Pero la Espe puede hacerlas, faltaría más. “Que a mi chulapo no le falte de ná”.
Lo de Rodríguez Ibarra es harina de otro costal. Tiene parte de razón, pero como siempre a destiempo y mal. Es Extremadura tierra de locos conquistadores, capaces de cruzar la mar océana para someter indios, o de poner a los bancos cara a la pared. Pero yo no sé si es por el jamón de bellota que algunos no saben tener la boca quieta. Y así, señores, diga lo que diga el CIS, nunca se sabe por donde saldrá el lapo.

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