Viva CSI

jueves, febrero 26, 2004 10:32
Publicado en la categoría purnas

teta.jpgMe gustan las series. Es un secreto a voces. Todo el mundo que me conoce sabe que no puedo vivir sin C.S.I., sin el Comisario o sin los Simpson. En una época hasta estuve enganchado a la serie del Fary. Pecados de juventud. No engañan a nadie. Son series. Ficción, pantomima, artificio. No es lo único que es así en la televisión. Y ese es el problema. Desde los programas de testimonios hasta los telediarios nos cuentan la realidad como si fuera mentira, y la mentira como si fuera verdad. Ver la televisión es un ejercicio arriesgado de locura colectiva. Aunque puedas votar mandando un SMS al 5555 para decir si te gusta más fulanito o zutanito. En Estados Unidos lo tienen más claro, y han echado de la serie que protagonizaba a Janet Jackson, por la teta, claro. La que enseñó, que la otra es de suponer que está bien como está. La ficción es ficción, y la teta de la Jackson era demasiado real. Por lo menos en su forma, que no en el fondo. Pero aquí, suma y sigue. Más de 5000 medios se han acreditado para la boda de Felipe y Leti. La gran ficción de nuestro siglo. El principito que se casa con la burguesa liberada. Qué poco queda de la Revolución de 1789, cuando los burgueses cortaban cabezas reales. Ahora sólo los atrapan y los llevan a la vicaría. Es el precio de nuestro tiempo.
No se vayan todavía, que aún hay más. Sólo el 18% de las opiniones emitidas en TVE1 eran contrarias a la guerra de Irak. Sorprendente, si el 97% de los españolitos se mostraban contrarios a la guerra. Hay que felicitar a Urdaci & boys por su labor de investigación. Ahora, que si hiciéramos este mismo estudio con, pongo por caso, las opiniones sobre el trasvase del Ebro, y los minutos dedicados a las manifestaciones aragonesas y catalanas (6 si mal no recuerdo), y la que hicieron pagada con paella en Valencia, nos reiríamos mucho más.
Para terminar, y con visita recomendada a la obsesión de ZP por demostrar que es un soso, un recuerdo cariñoso a quienes nos leen y el link por si queréis devolverles el tremendo favor que me hacen al leer estas humildes líneas que surgen al calor del café con leche. Gracias, presi. La imagen va para ellos. Para que se aprieten un poquito más el cilicio de mi parte.

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